Revista THEOMAI   /  THEOMAI   Journal
Estudios sobre Sociedad, Naturaleza y Desarrollo / Society, Nature and Development Studies

 

número 6 (segundo semestre de 2002)  
number 6 (second semester of 2002)
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ALCA: Un proyecto hegemónico

Eduardo Lucita*


*Revista Cuadernos del Sur, Integrante de EDI –Economistas de izquierda. E-mail:
cdsel@arnet.com.ar

 

Con la reunión de la Coordinadora Intersindical del Cono Sur en diciembre del 2000 y el 1er. Foro Social Mundial de Porto Alegre, en enero2001, los temas del Área de Libre Comercio Americana (ALCA) comenzaron a ser noticia entre nosotros y culminaron en una movilización de más de 20.000 personas en ese mismo año.

Pero esto no tuvo continuidad, a partir de una serie de acontecimientos internacionales, entre los que obviamente destaca el atentado a las Torres Gemelas en Nueva York y la declaración unilateral de guerra por los EE.UU, en la que todo el planeta puede ser campo de batalla, tanto las discusiones como las movilizaciones ingresaron en un cono de sombra. A tal punto que la reunión de presidentes a realizarse en Buenos Aires en abril de 2003 parece haberse suspendido sin fecha.

Sin embargo, y reafirmando aquello de las tendencias de largo plazo independientemente de los movimientos de la coyuntura, la aprobación por el Congreso de los EE.UU de la Ley de Autoridad de Promoción Comercial vulgarmente conocida como "vía rápida" (fast-track) y el reciente viaje de O’Neill, un empresario devenido en secretario del Tesoro de los EE.UU, colocó nuevamente a las negociaciones por el ALCA en el centro de la escena.

Claro que a diferencia del período anterior esta "reentree" se da en el marco de una ofensiva general por reorganizar la dominación imperialista en la región. La profundización de la guerra en Colombia, el Plan Puebla Panamá; el fallido golpe de Estado en Venezuela, la ruptura de relaciones de Uruguay con Cuba, el "soltarle la mano" a nuestro país en el marco de la más profunda crisis de nuestra historia y cercar al Brasil, son las aristas más destacadas de esta ofensiva, de la que el proyecto ALCA forma ya parte indisociable.

Esta reinstalación del tema ha tenido dos rápidas respuestas. Una: en el reciente Foro social Mundial en Argentina el proyecto ALCA fue colocado en el centro de la crisis latinoamericana formando parte de un plan más amplio tendiente a la reorganización de la dominación imperialista en la región. Otra: el plebiscito organizado en Brasil en los primeros días de septiembre, votaron más de 10 millones de personas que se expresaron claramente en contra del acuerdo.

 

El contexto mundial

Para comprender el significado del ALCA es necesario partir del escenario mundial que se abrió con el colapso del bloque socialista y el fin del enfrentamiento Este-Oeste.

Este acelerado proceso que tuvo su momento culminante en el bienio 89/91 del siglo pasado –caída del Muro de Berlín e implosión de la URSS- no sólo dio nuevos aires al neoliberalismo a escala mundial sino que concluyó con las políticas de enfrentamiento entre bloques, dando paso a una matriz de relaciones internacionales donde la interdependencia creciente y la conformación de bloques económicos regionales son los componentes determinantes en esta nueva fase de la mundialización capitalista que conocemos como globalización.

Los países más poderosos del mundo reunidos en el G7+1 (EEUU; Canadá; Francia; Reino Unido; Alemania; Italia y Japón más Rusia) y las grandes corporaciones internacionales -que en una dinámica de asociación, absorción y fusión casi permanente van controlando monopólicamente las principales ramas de la actividad económica mundial- son la base de la conformación de estos bloques económicos regionales. En estos megamercados las "ventajas comparativas" del período anterior van siendo reemplazadas por las "ventajas competitivas" de este tiempo.

Claro está que este escenario no es un lecho de rosas. En el las grandes naciones buscan disputar, recuperar y ampliar viejas y nuevas zonas (y formas) de dominación a la par que tienden a agudizarse los desequilibrios económico-financieros y la brecha tecnológica.

Esta confrontación interimperialista entre la Unión Europea (UE), el Bloque del Pacífico y los EEUU, es la que llevó a este último a impulsar la constitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, NAFTA según sus siglas en inglés ) con Canadá primero (1990) y el forzado ingreso de México después (1994).

No es un dato menor, al evaluar la nueva ofensiva sobre América latina , el hecho de que los EE.UU acumulen tres grandes fracasos en los últimos años: el bloqueo francés al AMI (Acuerdo Multilateral de Inversiones, que implica la libertad absoluta para los movimientos de capitales); el frustrado intento de imponer una zona de libre comercio en el área del Pacífico asiático y, sobre todo, el fracaso de la OMC (Organización Mundial del Comercio) en la publicitada ronda del milenio en Seattle, producto de la formidable movilización conjunta de los sindicatos estadounidenses y movimientos sociales de todo tipo, pero también de disputas comerciales entre el NAFTA y la UE.

Se comprende entonces porqué la principal potencia mundial de la historia busca reforzar su capacidad de negociación, reorganizando la dominación de su "propio" bloque.

Solo para tener una idea debe tenerse en cuenta que, de concretarse, se tratará del acuerdo comercial más importante de la historia: abarcará a 783 millones de personas, con un PBI de 11 billones de dólares, que significará el 22 % del comercio mundial.

Los EE.UU aportan hoy el 20% del PBI mundial, la UE el 19% y el Japón el 7%. El ALCA representará el 31%.

  • Una primera conclusión: el ALCA es resultado de las disputas y contradicciones interimperialistas en el mercado mundial.

 

Sus orígenes

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte entró en vigencia el 1º de enero de 1994, no es ocioso recordar que en esta misma fecha hizo irrupción el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) con un pliego de demandas que incluía entre otras la reivindicación de su territorio y de su cultura, las cuestiones indigenistas y ambientales, pero también el rechazo al ingreso de México al NAFTA, muchas de sus denuncias de entonces fueron realmente anticipatorias en cuanto a sus consecuencias para México, que son hoy de público conocimiento (2).

Casi un año después, en diciembre del ‘94, el gobierno de los EE.UU. convocó en el estado de Florida a la "Primera Cumbre de las Américas". Se reunieron allí los 34 gobiernos "democráticos" del continente (1), con la excepción de Cuba que no fue invitada –tal vez, como se dice ahora, un efecto positivo del bloqueo-, para "discutir la unificación de las economías del hemisferio occidental bajo un solo acuerdo de libre comercio". Este objetivo, cuya fecha de concreción estuvo planteada para el 2005, es lo que ha tomado forma como "Área de Libre Comercio para las Américas".

No obstante fue recién a fines de 1999 que las tareas tomaron un ritmo creciente y también no público, no deja de ser interesante señalar que en ese período las sesiones se hicieron bajo la presidencia de Argentina. No hay mayores informaciones acerca de las discusiones y los acuerdos a que van arribando. Sí ha trascendido que párrafos enteros de los textos en discusión han sido tomados textualmente de los documentos del NAFTA.

No es entonces difícil deducir que el ALCA no es más que la cubierta que pretende enmascarar la extensión del NAFTA a todo el continente americano. Esta expansión se encuentra actualmente en negociación secreta por los ministros de economía y comercio de todos los países y tiene como ejes centrales la desregulación absoluta de los mercados y la privatización de los servicios públicos, reforzando así el poder de las corporaciones multinacionales y limitando la ya escasa capacidad de los gobiernos para, en algún momento, poder revertir las política neoliberales implementadas en las ultimas décadas.

 

Un objetivo geopolítico

La idea de una zona continental de libre comercio fue lanzada tempranamente en 1990, en el marco de la "Iniciativa para las Américas", por el primer presidente George Bush, fue retomada por el presidente Bill Clinton en 1992 y pareciera se concretará quince años después, con la presidencia del segundo presidente George Bush(h), en 2005 (3). Esto es, cuenta con el visto bueno de republicanos y demócratas.

  • Una segunda conclusión: el ALCA constituye una política de estado para los EE.UU.

No es un dato menor al momento de contrastar el tiempo transcurrido con los avances concretos alcanzados, el hecho de que a pesar del fracaso del modelo por sustitución de importaciones, que hizo eclosión a fines de los 70, muchas burguesías latinoamericanas mantuvieran estos años viejos resabios de independencia y de cierta autonomía, buscando mecanismos de integración que escaparan al control de las corporaciones y al poder económico-militar de los EEUU. Fue necesario una década de intensa ofensiva neoliberal, articulada por el Consenso de Washington, con sus devastadores efectos de desintegración económica y social y de perdida de soberanía de nuestros países para que los ideólogos del neoliberalismo estuvieran en condiciones de descalificar todo intento de integración regional de raíz latinoamericana, y lograr la adhesión subordinada de la mayoría de las burguesías latinoamericanas. Solo Brasil y Venezuela dan hoy claras señales de oposición a la liberalización comercial que implica el ALCA.

Pero aún en las nuevas condiciones impuestas por las corporaciones, y aún cuando la mayoría de los gobiernos actuales acuerdan en la integración comercial subordinada tal como está planteada, estos mismos gobiernos difieren muchas veces en sus concepciones y en sus proyectos políticos para la región.

Por otra parte los acuerdos comerciales en discusión no son sólo numerosos y complejos sino también trabajosos de concretar pues deben responder a la multiplicidad de intereses económicos y políticos de las corporaciones, de los grandes grupos empresarios locales y de los propios países involucrados.

Esto explica la dualidad de la estrategia de los EE.UU. en este período. Por un lado impulsa la liberalización de las relaciones comerciales, por el otro levanta los aranceles, por ejemplo a la miel argentina y al acero brasileño e incrementa los subsidios a sus productores agrarios con lo que tira abajo los precios y perjudica a países como Argentina. A la par que busca un acuerdo global con el ALCA impulsa en simultáneo negociaciones bilaterales con distintos países.

Es que el objetivo, mas allá de los acuerdos comerciales, es claramente político. Los EE.UU. son hoy el poder económico y militar hegemónico a escala mundial, pero esto no se traduce en una hegemonía política, por el contrario estos intentos provocan numerosos conflictos.

En este sentido el ALCA debe ser vista como una versión actualizada de la doctrina Monroe –América para los (norte)americanos- Sustentado en acuerdos comerciales busca cristalizar las relaciones económicas pero sobre todo políticas de los EE.UU. con la América latina y caribeña, reforzando así su capacidad de disputa frente a los otros componentes de la tríada: Unión Europea y Japón. Claro está que no son ajenas a estas políticas las cuestiones de seguridad y de gobernabilidad política del continente.

  • Una tercera conclusión: más allá de los intereses comerciales el ALCA constituye un objetivo político para los EE.UU.

 

Consecuencias de su puesta en marcha

A través de este acuerdo los EEUU podrán viabilizar en la región medidas liberalizadoras del comercio y los servicios y de los movimientos de capital, así como establecer derechos jurídicos favorables a las corporaciones. Derechos que aun no lograron imponer a escala mundial.

Esto es, lo que no lograron a través de la OMC intentan imponerlo, al menos en el continente americano, a través del ALCA.

La cuestión del otorgamiento de derechos a las corporaciones es de vital importancia y tiene implicancias políticas de envergadura. Por un lado vulnera la soberanía de los países ya que las corporaciones podrán llevar a juicio a Estados soberanos y someterlos ante los designios del gran capital. Por el otro, al poner los derechos de los inversores por sobre los de los ciudadanos, vulnera la soberanía popular, las instituciones y el propio régimen democrático.

Algunas de las consecuencias previsibles serán:

- Libre circulación de capitales y mercancías, aunque no de las personas.
- Equiparación "competitiva", a la baja, de los mercados laborales (salarios y condiciones de trabajo)
- Control por parte de las corporaciones multinacionales –privatización-desregulación mediante- de lo que la OMC define con una categoría totalmente ambigua los "servicios": educativos; ambientales, sanitarios y de saneamiento (privatización del agua); postales; energéticos; de comunicaciones.
- Derecho de las corporaciones a solicitar ser equiparadas a "empresas nacionales" en los distintos países suscriptores del acuerdo. Esto implica la apertura de los mercados estatales (nacional, provincial, municipal) para todo tipo de licitaciones. Asimismo podrán entablar juicios a los Estados por leyes protectoras o regulaciones que afecten los costos de producción y, obviamente, sus ganancias (ya hay numerosos casos en Canadá y en México).
- Imposición de la biotecnología y los alimentos genéticamente modificados. Asimismo los países se verán obligados a comprar, a precios monopólicos, las semillas patentadas (en manos de pocas empresas) lo que hará totalmente dependiente a la agricultura tradicional.
- Control total por parte de la corporaciones de las patentes farmacéuticas (casos de Tailandia y Sudáfrica). También las compañías estarán habilitadas para patentar medicinas tradicionales, expropiando así a las poblaciones indígenas de su saber ancestral y su herencia cultural.

En una rápida síntesis conclusiva podemos afirmar:
1) el ALCA no constituye un proyecto de integración. Es un acuerdo de liberalización comercial que implica la extensión del NAFTA a todo el continente.
2) Es un proyecto decidido antidemocráticamente que profundizará la debilidad de nuestros Estados frente al poder reforzado de las grandes corporaciones multinacionales.
3) Es parte constituyente de la hegemonía política de los EEUU en el continente y debe ser visto como un primer momento en el avance hacia su hegemonía mundial.
4) Constituirá una verdadera barrera que limitará la posibilidad de revertir las políticas neoliberales en curso.

 

Notas

1) Los 34 países son: Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil,
Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Dominicana, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Republica Dominicana, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucia, San Vicente y las Granadinas, Suriname, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.
2) Según el Boletín Chiapas al día se estima que más de 1.000.000 de puestos de trabajo se perdieron en EEUU por la relocalización de compañías en México para aprovechar su regulación laboral más débil, y la casi ausencia de normativas ambientalistas y de saneamiento. Muchos de estos trabajadores encontraron trabajo nuevamente con menos seguridad y salarios que resultaron en promedio un 77% más bajo que los anteriores.
El déficit comercial de México se incrementó hasta 18.6 billones de u$s. No obstante las previsiones de un mayor desarrollo solo la región fronteriza vio incrementar su actividad industrial. Pero este incremento no trajo prosperidad. Más de 1.000.000 de mexicanos trabajan por menos de un salario mínimo de 3,40 por día. Por otra parte el crecimiento de la actividad industrial en la zona ha empeorado las condiciones ambientales y sanitarias. Asimismo numerosos trabajos publicados en México dan cuenta del impacto que el NAFTA ha causado en el sector agrícola.
3) Declaración de principios: a)Pacto para el Desarrollo y la Prosperidad: Democracia, Libre Comercio y Desarrollo Sostenible en las Américas; b) Preservar y fortalecer la comunidad de democracias de las Américas; c) Promover la prosperidad a través de la integración económica y el libre comercio; d) Erradicar la pobreza y la discriminación en nuestro hemisferio; y e) Garantizar el desarrollo sostenible y conservar nuestro medio ambiente para las generaciones futuras.
Plan de Accion : I.- La Preservación y el Fortalecimiento de la Comunidad de Democracias de las Américas (1. El fortalecimiento de la democracia; 2. La promoción y protección de los derechos humanos; 3. El fortalecimiento de la sociedad y de la participación comunitaria; 4. La promoción de los valores culturales; 5. La lucha contra la corrupción; 6. La lucha contra el problema de las drogas ilícitas y delitos conexos; 7. La eliminación de la amenaza del terrorismo nacional e internacional; 8. El fomento de la confianza mutua). II.- La Promoción de la Prosperidad Mediante la Integración Económica y el Libre Comercio ( 9. El libre comercio en las Américas; 10. El desarrollo y la liberalización de los mercados de capital; 11. La infraestructura hemisférica; 12. Cooperación energética; 13. Las telecomunicaciones y la infraestructura de la información; 14. La cooperación en ciencia y tecnología; 15. El turismo). III.- La erradicación de la Pobreza y la Discriminación en Nuestro Hemisferio (16. El acceso universal a la educación; 17. El acceso equitativo a los servicios básicos de salud; 18. El fortalecimiento del papel de la mujer en la sociedad; 19. El fomento de las microempresas y las pequenas empresas; 20. Los Cascos Blancos -- Cuerpos para casos de emergencia y el desarrollo). IV.- La Garantía del Desarrollo Sostenible y la Conservación de Nuestro Medio Ambiente para las Generaciones Futuras (21. La alianza para el uso sostenible de la energia; 22. La alianza para la biodiversidad; 23. La alianza para la prevención de la contaminación)

Como puede verse el proceso de negociación se ha centrado básicamente en el segundo capitulo sobre el libre comercio. En el "Apéndice" se especifica que "La responsabilidad principal para la
ejecución de este Plan de Acción recae en los gobiernos, individual o colectivamente, con la participación de todos los elementos de nuestras sociedades civiles". Sin embargo, mas adelante se añade que "En muchos casos, hemos propuesto que los asuntos específicos sean estudiados en las
reuniones de Ministros (el equivalente a los secretarios de Comercio), funcionarios de alto nivel o de expertos" y proponen que "algunas de esas iniciativas se ejecuten en pactos entre los sectores publico y privado". (Boletín Chiapas al día)

 

Referencias y Fuentes de información:

Boletín Chiapas al día, nº 222. México, noviembre 2000
Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC) www.rmalc.org;
Common Frontiers www.web.net/comfront;
Página oficial del ALCA www.ftaa-alca.org y webmaster@ALCA-FTAA.ORG;
CIEPAC www.ciepac.org ;
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) www.iadb.org;
Banco Mundial (BM) www.bancomundial.org;
Fondo Monetario Internacional (FMI) www.imf.org;
Organización de Estados Americanos (OEA) www.oas.org;
Secretaria de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI) www.secofi.gob.mx;
Foro Internacional sobre Globalización www.ifg.org

Nota: Se puede solicitar a CIEPAC(ciepac@laneta.apc.org) el envío semanal por correo electrónico de los boletines de análisis "Chiapas al Dia", en texto añadido versión Word 6.0 o en Txt (por lo pronto disponibles solo en castellano). Si se prefiere, se los puede consultar en la pagina
web donde también hay nuevos capítulos y novedades www.ciepac.org.



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