Revista THEOMAI   /  THEOMAI   Journal
Estudios sobre Sociedad, Naturaleza y Desarrollo / Society, Nature and Development Studies

 

número 8 (segundo semestre de 2003)  
number 8 (second semester of 2003)

                 

 


Instrumentos metodológicos aportados por la teoría de la estructuración en el análisis de espacios industriales: la industria siderúrgica

Marta Isabel Kollman*


* Universidad de Buenos Aires. E-mail: kollmann@ciudad.com.ar

 

La industria en el contexto de los estudios geográficos y de las ciencias sociales

Los estudios sobre la industria fueron enfocados, tradicionalmente, desde su distribucion geográfica y desde una concepción del espacio como inerte, contenedor de formas físicas relacionadas con esa actividad y, a lo sumo, los "factores espaciales" como sitio y posición, en la elección de sus localizaciones . Desde la Economía a) a través del peso del valor de su producción de los diferentes grupos industriales en el contexto total industrial y su comparación con otras actividades como las primarias y terciarias, buscando así establecer los distintos grados de "desarrollo" de los estados en base a las formulaciones de la teorías clásicas cuyo transfondo se encontraba en las concepciones evolucionistas tomadas de la biología.; b) propuestas clasificatorias sobre el comportamiento de diferentes grupos de industrias con respecto al origen de sus insumos y productos y/o procesos positivos, de aglomeración y negativos, en el campo de las externalidades. Desde la História c) los procesos de conformación de sus morfologías específicas dentro de los límites de las fronteras políticas de los estados; desde la Sociología d) los cambios sociales producidos desde las sociedades agrícolas-pastoriles a las industriales y las nuevas formas de relación surgidas por la división del trabajo, relacionadas con la conformación de "clases sociales" y la aparición de nuevos valores culturales, en una urbanización acelerada por el proceso de industrialización. Desde las ciencias políticas,e) el análisis del poderío de los estados como consecuencia de sus flujos productivos que construyeron el dominio, primero, del continente europeo y del norteamericano, después, como consecuencia del crecimiento y difusión de su tecnología industrial y la penetración en los mercados con productos de alto valor agregado. Los estados industrializados representaban así "lo moderno' y "el poder".

En todos los casos de esas disciplinas dominantes en las ciencias sociales las bases espaciales de análisis y formulación de teorías estaban centradas en el estado. Estos representaban y se daba por hecho, estados- nación, lo que implicaba una concepción de "congruencia espacial" en términos de Taylor (1996), es decir, una coincidencia del espacio político con procesos sociales y económicos.

Comenzando con al función tradicional de hacer la guerra, los estados habían añadido políticas económicas en la era mercantilista antes de la Revolución Francesa y posteriormente fueron añadiendo funciones sociales de responsabilidad económica y cultural para consolidar sus soberanías. El estado consolidó su poder político, su soberanía, con funciones económicas, culturales y sociales. A él le correspondía la inspección de la economía nacional para beneficio de su respectiva sociedad. Bajo estas circunstancias el tratamiento del espacio y del lugar fueron relativamente dejados de lado si se tiene en cuenta los aspectos subjetivos involucrados en las experiencias vividas, valores y expectativas de los actores que construyen y reconstruyen morfologias o materialidades espaciales. Las geografías regionales desde los 40 especialmente intentaron a través de estos "espacios particulares" de actividades específicas ampliar descripciones y soluciones de cuño geométrico analítico, más que la búsqueda de explicaciones no naturalistas, sobre las desigualdades espaciales y los fracasos de los proyectos planificadores de los modelos neopositivistas. Cualquier tipo de análisis, económico, político social y cultural implicaba un espacio "dado", "natural", el estado, o las relaciones dentro de los estados nacionales, intranacionales o subnacionales y con otros, internacionales,. basados en concepciones funcionalistas. Aunque, al comenzar el siglo XX se produjeron las guerras que revelaron las rivalidades entre los estados, rebrotó el optimismo liberal de un mundo libre y los científicos sociales se volcaron a la fornulación de modelos de comportamiento humano. En los 70 la ortodoxia de las ciencias sociales basada en el espacio estatal se vio minada por reacciones regionales primero y comenzaron a aparecer en los 80 patrones globales dominantes emergentes de nuevas relaciones sociales, mercados financieros, nuevas tecnologías y estrategias industriales, revolución de los medios de comunicación y conductas populares de consumo que pusieron en evidencia las debilidades de los análisis sociales sobre la base exclusiva de unidades políticas como el estado-nación. La globalización ha significado repensar las bases espaciales para comprender nuestro actual mundo social. Se ha producido un abandono de la imagen del mundo como un mosaico espacial y ha surgido una nueva ontología global.

En la última década aproximadamente algunos científicos sociales han descubierto la necesidad de explorar las relaciones entre la teoría social y las estructuras espaciales para explicar el cambio social. El espacio no es inerte o dado cuando se lo considera como contexto, él está integrado como parte constitutiva de nuestra existencia. Existen nuevos patrones que intentan trascender las disciplinas clásicas sociales y se favorece la aparición de un pensamiento transdiciplinario más que el trabajo interdisdiplinario. La nueva problematica social no es vista a través del prisma nacional de los estados, en donde lo politico, lo economico, lo cultural, lo espacial y lo temporal no pueden ser vistos por separado sino que están implicados entre sí. Los estados siguen siendo impotantes pero no definen el patrón espacial de análisis y el espacio se ha vuelto una parte integrante del cambio social porque la existencia humana es construída no sólo temporalmente y socialmente sino espacialmente ( Soja, 1997). El espacio no puede ser entendido fuera de la sociedad que lo produce ya que su significado es producido por ella y su producto, a su vez, transforma a las relaciones sociales. En consecuencia, los espacios industriales deben ser enfocados desde las propiedades de significación, de legitimización y dominación de las sociedades y de diferentes actores y agentes sociales involucrados en ellas. Esta es hoy, una cuestion central, que debiera ser tenida en cuenta para afrontar los desafíos que se presentan a las naciones-estados con el proceso de globalización


La espacialidad en la teoría social crítica

La interpretación substancialista del espacio no puede ya defenderse en una geografía como ciencia del espacio socialmente construído. La evolución del pensamiento social, de la teoría social, ha rescatado a los espacios, incorporandolos y reconociendolos como un tema de su competitividad. Esto ha significado un vuelco fenomenal al incorporarlos como una problemática propia y aceptar a la geografía como ciencia que se ocupa de los espacios construídos socialmente y los efectos de las transformaciones materiales y sus significados sobre las relaciones sociales. (Giddens, l984; Gregory y Urry, l984; Dear y Moos, l986; Lefebvre, l986; Dear y Wolch, l989; Soja, l993). Los espacios industriales entrarían pues en esa categoría. Si esto es así, quiénes los construyen y transforman, por qué, cómo y para qué ?, es decir sus agentes y actores, sus motivaciones, la manera en que monitorean sus acciones, sus objetivos y sus resultados y efectos. Este es el objetivo de este trrabajo. Y aquí debemos ser cuidadosos en lo que entendemos por social. Este es un concepto holístico, no parcializado porque ningún actor actúa atomizadamente sino como una totalidad económica, jurídica, política y cultural en sus relaciones con la alteridad. Esas relaciones implican acciones de agentes que pertenecen a tres mundos articulados entre sí, el mundo físico o material, natural o creado, el mundo social y el mundo subjetivo. Dentro de ellos, cada individuo o agente o grupos de individuos, asociados o no de manera explícita, se manejan institucionalmente con distintas posiciones de poder, en el sentido giddensiano de capacidad para actuar, con distintas experiencias y grados de información de los cuales derivan los significados que les permiten reflexionar o racionalizar sus acciones, optar sobre su monitoreo hacia objetivos y expectativas de resultados. La acción así se convierte en el concepto teórico central de la Geografía Social y el "partrón" espacial de objetos se convierte en el medio y resultado de la acción humana pero además, sus significados, cambiantes en el tiempo, que modifican acciones y orientan a los actores. Es decir, no permanecen estáticos. Las acciones estarán marcados por las distintas racionalidades, significaciones y legitimizaciones de los actores intervinientes pues ellos crean sus propios marcos de referencia,. en función de sus experiencias, sociales y personales y el stock de sus conocimientos. Estos marcos de referencia van cambiando, están en un continuo proceso de transformación aunque con distintos ritmos por las transformaciones de la materialidad de la sociedad que ellos contribuyen a crear. Y, esa materialidad construída, entra en un sistema de feedback con todas las otras relaciones sociales.

Como lo señalan tanto Giddens (l984) como Werlen ( l993) los problemas espaciales siempre son problemas relacionados con la acción, con la disposición de personas y objetos en el mundo físico, es decir con sus configuraciones que implica algo más que sus localizaciónes sino sus localizaciones relativas y sus significados pues ellas orientan, facilitando u ofreciendo obstáculos, al monitoreo de sus acciones. Es en este sentido, en consecuencia, que lo geográfico y lo social están integrados de tal manera que lo espacial es constitutivo de todo proceso social. Ninguna acción se da sin un espacio construído para distintos propósitos u objetivos. La geografía pasa así a ser algo más que una disciplina propedeútica pues tiene un potencial explicativo. El espacio, no sólo como un objeto físico, sino como una construccíon social con valores adscriptos a él por la sociedad, con “ valores fijados “. (Moraes, l993). Ahora bien, por qué elegimos aplicar la teoría giddensiana en la construcción de espacios siderúrgicos?: 1- por la ventaja de incorporar el concepto de estructuración superando el determinismo de las concepciones estructuralistas en el comportamiento de los agentes. Uniendo procesos de cambio tempo-espaciales .2- porque permite desmadejar la trama de relaciones a través de: a) el reconocimiento de los gestores y actores, tanto de organizaciones particulares y privadas, como de individuos, b) las propiedades de dominación, legitimización y significación del contexto físico y social en el que se mueven, c) las distintas racionalidades entre varias alternativas de acción, d) como las monitorean y e) su poder o capacidad para realizarlas, y 3- porque pretendemos a través de un trabajo empírico arrojar alguna luz sobre una teoría de la espacialidad social.

La aproximación hermenéutica usada no ha sido fácil y requerirá profundizar datos y agregar otros de dificil obtención por su naturaleza, como entrevistas a agentes y actores. Ellos no sólo son remisos a concederlas y cuando lo hacen encontramos ocultamiento de información y estrategias, conscientes o no, sobre los objetivos de sus acciones y sus relaciones con las de otros agentes. El material total recogido en otras fuentes como las jurídicas y artículos en revistas de investigación, o periodisticos de distintas líneas ideológicas es muy abundante y permitirán afinar la investigación y, en cuanto a los manejados, hemos tenido que seleccionarlos y sintetizarlos para lograr mayor claridad. De cualquier manera algunos podrán ser ampliados según intereses más específicos.


El cambiante modelo de desarrollo industrial y la industria siderurgica

Los cambios en los modelos de desarrollo industrial que han ocurrido durante los últimos 20 años son síntomas de la nueva estrategia de rehabilitización del sistema capitalista de producción. Aunque los cambios se produjeron primero principalmente en los países más avanzados, su impacto se ha transmitido muy rápidamente a los países de más reciente industrialización como en Europa del Este, la Unión Soviética, el SE Asiático y los países Latinoamericanos. Esto es el producto de la creciente interdependencia de la economía mundial, del tejido cada vez más entrelazado del comercio internacional y de la veloz difusión de las tecnologías más avanzadas, especialmente de los medios de comunicación así como a los flujos financieros de capital. Esta interdependencia en el nivel mundial se ha sintetizado bajo la denominación de "globalización". El significado del término globalización es aún difuso y poco claro en su uso ya sea como un proceso contemporáneo o un conjunto de procesos relacionados con complejas potencialidades para futuros desarrollos. La identificación de las instituciones centrales y las relaciones que ella implica abarca una gama de condiciones empirica y analiticamente distintivas, tales como presiones competitivas ejercidas por una capacidad de producción internacional creciente dentro de mercados cada vez más globales; la sostenida expansión de firmas financieras y servicios de nivel mundial y por una creciente percepción de que hay problemas ambientales que deben confrontarse también a nivel mundial y que pueden ser sólo resueltos sobre una base global. Tal cual hoy existe la globalización, está lejos de ser un fenómeno completo como lo veremos a través del analisis de la industria siderurgica. Cualquier desarrollo globalizado tiene múltiples origenes que incluyen las decisiones de los estados considerados individualmente y colectivamente, en distintas decadas. Las presiones generadas por la globalizacion pueden generar respuestas significativas y posibles reacciones en el nivel local, regional o del estado. Las tendencias hacia una mayor globalización pueden ser autodestructivas en algunos casos o pueden ser positivas en algunos aspectos dependiendo de las conscientes decisiones de los estados en el sentido del balance de los aspectos objetivos materiales y sociales de sus espacialidades. La globalización implica pues una amplia difusión alrededor del mundo de ideas, imágenes, mercancías, conocimientos que circulan de manera desigual, con sitios específicos como en las áreas urbanas, creando un sistema internacional urbano que desplaza al sistema estatal, con resultados muy desiguales, encontrando resistencias y confundiendo significados locales.

El impacto sobre la estructura y el funcionamiento del sistema industrial en general y la industria siderurgica en particular, ha variado de una región a otra, de país a país, según el estado de desarrrollo alcanzado por: a) el tipo de economía (participación proporcional de los sectores industriales, servicios, agricultura, servicios, minería ); b) el grado de dependencia de las exportaciones o importaciones y peso para el mercado local nacional; c) el sistema económico y social imperante ya sea de economía de mercado, economía bajo influencia estatal o controlada por el estado o en general, de las políticas gubernamentales y la participación del gobierno en el proceso económico, así como de decisiones de actores individuales (Massey, 1994).

El desarrollo industrial de las economías avanzadas que tuvieron un crecimiento rápido después de la II Guerra Mundial se ha desacelerado para dar lugar a una expansión del sector servicios. La participación del sector servicios en países tales como Alemania, Estados Unidos y Japón, a fines de los 80, han alcanzado valores participativos de entre 60 y 70%., de tal manera que el tamaño de la industria es hoy inversamente proporcioal a la del sector servicios habiéndose revertido su participación en la creación de riqueza.

En los países recién industrializados la agricultura aún tiene un participación de mayor peso en el PIB aunque está decreciendo a igual que la participación de la industria. Pero dentro de este último sector el relacionado con las industrias consumidoras de metales, como las de máquinas eléctricas y no eléctricas, la industria automotriz y la construcción de objetos como tuberías petroleras y aparatos científicos son las que orientan a la industria siderurgica.

Como consecuencia de los múltiples cambios en la estructura económica e industrial y de su desaceleración, la industria siderurgica en los países industrializados jamás ha recuperado el nivel record alcanzado en 1974 de 463 millones de toneladas métricas. Desde entonces ha seguido declinando para llegar en los 90 a alrededor de 400 millones de toneladas.
Después de la segunda alza de los precios del petróleo (la primera en el período 1973/74). y la recesión mundial de principios de los 80 comenzó un serio ajuste de capacidades en la industria siderurgica mundial. En 1990 la capacidad de producción de acero en bruto se redujo a cerca del 20% en relación con los niveles alcanzados en los 80. Esta situación generó situaciones l) de ajuste social en los paises industrializados: entre 1974 a 1990 el empleo siderúrgico redujo en un millón a su fuerza laboral, es decir el empleo bajó en una tercera parte; 2) reemplazo de equipos obsoletos por modernos, modernización y especialización y mayor mix de productos y extraordinario aumento de la calidad y variedad del acero ( aleados y microaleados de alta resistencia) para hacer frente a una agresiva competitividad por los mercados; 3) tendencia hacia la concentración o formación de un número reducido de empresas siderúrgicas, mediante fusiones tendientes a un mejoramiento de sus economías de escala y racionalización de las actividades de inversión.; 4) aumento del número de "joint ventures" de productores de distintos orígenes tal que una empresa ya no puede identificarse por la nación de su localización, dada la composición de su capital; 5) transformación tecnológica de los medios de transporte en capacidad, formas por containers, sistemas de carga y descarga de productos a granel, trenes de barcazas con mayor capacidad y seguridad para los productos, sistemas flexibles para cargas multiples y nuevas modalidades de transferencias entre transporte fluvial, ferroviario y terrestre denominados polimodales y organización administrativa por sistemas de comunicación electrónicos para las entregas en tiempo y forma, dirigidos a la búsqueda de reducción de la incidencia de sus costos sobre los valores totales de la producción y captación de mercados.

Todos estos cambios han traído como consecuencia una constante modificación de la red de comercialización de aceros y productos terminados y semiterminados mientras el volumen total de producción mundial no ha variado por la saturación de los mercados en los 80. América Latina y Asia fueron para entonces los escenarios del mayor crecimiento con plantas integradas y tecnologías modernas que se introdujeron en los mercados mundiales con bienes conteniendo acero. Con todo pueden marcarse algunas diferencias en esas dos áreas. Mientras para los 80 en América Latina decayó el mercado interno y las siderurgias se volcaron a la exportación, en Asia el mercado interno aumentó y las exportaciones sólo fueron marginales. En consecuencia, tanto las industrias siderurgicas de los países más industrializados como las de los menos industrializados dirigen , en un mercado acotado, sus estrategias hacia: 1- mejoramiento del contenido en valor agregado mediante el aumento de calidad, variedad y eficiencia de costos de los productos, especialmente a través de la economía energética, del transporte, la compatibilidad ambiental de los procesos siderurgicos y la competitividad de sustitutivos del acero; 2- mejoramiento de los procesos productivos mediante tecnologías de punta (automatización, inteligencia artificial, sistemas flexibles de fabricación etc.) y ajustes a “normas” internacionales de calidad. 3- mix productivos para cubrir las demandas cambiantes y sostener la capacidad plena instalada; 4- mejoramiento del marketing y de las relaciones con los clientes; 5- desarrollo de la investigación hacia la producción de materiales nuevos para satisfacer industrias de punta ( electrónica y biotecnología); 6- mejor conocimiento y entrega " en tiempo" a los mercados.

Los países que son nuevos productores siderúrgicos cuentan con que aún hay lugar para un crecimiento del consumo interno y en consecuencia deberán considerar las relaciones entre el aumento de sus capacidades y el financiamiento correspondiente pero no deben sobreestimar su crecimiento pues las industrias siderurgicas son altamente intensivas en requerimientos de capital el cual puede constituirse en una pesada carga de los costos fijos de capacidades ociosas o subutilizadas como ocurrió en la industria siderurgica argentina.

Como ha señalado el Director del Departamento de Asuntos Económicos del International Iron and Steel Institute (IISI), Dieter Anderson en 1991:
"Es obligación de los planificadores del sector y de los gobiernos asegurar que la industria siderúrgica sea parte de un crecimiento industrial cuidadosamente equilibrado para evitar que llegue a ser una carga en lugar de un motor que impulsa el desarrollo económico. ( ILAFA-32 , 1991)

Ësta advertencia tiene dos caras, por un lado la industria siderurgica requiere fuertes inversiones de capital , su valor agregado es relativamente bajo y el retorno de capital invertido es también relativamente bajo en términos relativos con otras industrias por lo que es peligrosa como principal y única industria y, por otro, ningún desarrollo industrial es sostenido en ausencia de una industria siderurgica, por su participación en los productos de una gran variedad de otras industrias.
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La economia y las industrias argentinas

Los programas de estabilización y reforma estructural inspirados en el denominado "Consenso de Washington" de 1990 para solucionar las variaciones de precios relativos en forma abrupta y volátil, los desequilibrios externo y fiscales, la permanente inflación con episodios de hiperinflación, dirigió la politica económica argentina a la desregulación y proceso de privatizaciones.

Con este nuevo programa las respuestas a su implementación desde la industria tiene multiples facetas y repuestas para el análisis del cambio estructural. Los comportamientos han sido diversos no sólo desde la industria como un todo sino dentro de un mismo tipo de industria como la siderurgica. y esto se debe, en gran parte, a la situación previa de cada una de ellas para el momento del cambio de política económica, especialmente en relación con su posicionamiento o poder con respecto a sus pares industriales y en relación con otros agentes de poder, como el mismo estado, los sindicatos, organizaciones institucializadas de otras ramas de la producción como la agroexportadora, y la misma opinión pública y su "imaginario" sobre las fuentes del desarrollo. ( Kosacoff, B.,1993)

El compotamiento de las industrias siderurgicas para el momento del cambio no fueron las mismas ante las nuevas politicas macroeconómicas y el escenario internacional y nacional y los vinculos entre las empresas y los mercados. Hubo en términos de Kosacoff reestructuraciones ofensivas y defensivas con marcos temporales cambiantes.

Las politicas "ofensivas" definen a aquellas empresas en que se realizaron fuertes inversiones en máquinas y equipos y cambios organizacionales en el modelo productivo. Nosotros agregaríamos y queremos destacar que los cambios organizacionales se refieren no sólo al cambio de la tecnología, y el trabajo, sino también, a una estrategia basada en cambios de significación de los espacios, de posicionaminto espacial en relación con los mercados internos y los externos.
Las políticas "defensivas" se refieren a aquellas que o bien sobrevivieron a la apertura de fines de los 70, la crisis económica de los 80 y a las nuevas condiciones de competencia de la convertibilidad, o que desaparecieron. Las que lograron mantenerse lo hicieron a costa de la reducción del empleo, cambios organizacionales e inversiones puntuales pero aún no han logrado superar sus problemas de economías de escala y de especialización.

El resultado general característico en ambos casos, y nos estamos refiriendo a las siderurgicas, es el aumento de la productividad aunque debe diferenciarse entre ellas las que lo hicieron con respecto a su producción anterior o con respecto a su productividad en el nivel de su posición internacional. En este último caso incluiríamos, a la fecha, a una sóla empresa siderurgica que ya está incorporada al proceso de globalización mientras el resto están en lo que podríamos llamar una etapa previa según la interesante clasificación propuesta por Fagan y Le Heron (1994) en base a la aplicaión de un modelo sobre la circulación nacional y/o internacional entre la producción, reproducción y realización del capital.

En relación con lo expuesto más arriba un análisis que intentara ser explicatorio de las características particulares de la industria siderúrgica argentina debe :

1- Analizar el proceso de construcción del espacio industrial siderurgico en nuestro país a partir del comportamiento de distintos actores involucrados en dicha construcción y en relacion con sus racionalidades relacionadas con sus grados de poder, sus ideologías y el significado atribuidos a los espacios ( Kollmann, 1997)
2- Las distintas estrategias ofensivas y defensivas utilizadas para sobrevivir dentro del país y dentro del proceso de globalización. Esto implica : a) el comportamiento de sus producciónes en volumen, b) tipos de productos c) desarrollo tecnológico y organizacional interno a las plantas en cuanto a gestión y reorganización laboral d) estrategias de "extensibilidad " y grado de globalización; d) El efecto de las normas jurídico-normativas internas ( Plan de Convertibilidad, Código Minero, Ley de Puertos,) como de acuerdos internacionales constructores de nuevos espacios y significaciones espaciales ( la constitución de Bloques Económicos como el Mercosur)
3- las limitaciones y oportunidades de las espacialidades ya construidas en las acciones de los agentes .


Los comportamientos estratégicos de la producción argentina (ver Figura 1)

El comportamiento de las empresas siderurgicas, ofensivas o defensivas, estuvo ligado a las modificaciones, dentro de lo que fue el escenario macroeconómico mundial y a la adaptación del argentino al mismo, generadas por las normas jurídicas implementadas por el estado, especialmente a partir del Plan de Convertibilidad (sancionado y promulgado por Ley Nacional el 27 de marzo de 1991) las leyes de privatización, el mercado financiero, la constitución del MERCOSUR, la reforma del Código Minero, y la Ley de Puertos. Estas nuevas reglamentacuiones replantearon cambios no sólo en el nivel de organización interna de cada empresa, (centralización espacial de las deciciones, tecnificación, diferenciación de productos, aprovechamiento de la capacidad de capital fijo ociosa, ahorro de empleo y nuevas jerarquizaciones laborales) sino en la "extensibilidad” de las relaciones en cuanto a la orientación del comercio de los productos siderurgicos y a la reorganización de los flujos de sus insumos, carbón y hierro principalmente y los espacios de recepción y salida de los productos,( tecnificación, especialización y/o diversificación portuaria) todos tendientes a bajar los costos de producción y a captar capitales, ahora condicionados al nuevo perfil de los empresarios.

La Ley de Convertibilidad fue apoyada por los empresarios pues significaba: a) estabilidad de precios que disminuye la incertidumbre frente al mantenimiento y captación de mercados; b) crecimiento de la demanda y c) el efecto "riqueza" por aumento del valor presente medido en ingresos futuros estimados. La Convertibilidad permitió definir qué se produce y qué se compra lo que redefinió la red de proveedores, la externalización de los servicios, nuevas formas de cooperación interempresarias y los niveles de integración horizontal y vertical. Si bien la estabilización de precios fue muy favorable tuvo un primer momento de cambios de precios relativos muy fuertes que fue en detrimento de los precios industriales que competían con el exterior y afectó en mayor medida a las empresas más pequeñas y medianas que debían adaptarse a las nuevas condiciones. Para poder competir con los productos importados en calidad y precio dabían reducir costos medios por distintos mecanismos que no todas las industrias estaban en condiciones o dispuestas a encarar, como la reducción del margen de beneficios, cambios organizacionales, fusiones e inversiones, aumento del nivel de actividad y de la productividad. Así, los requerimientos de financiamiento de las empresas aumentó pero las condiciones del mercado financiero también y el crédito bancario ya no contó con el Estado protector y si bien el mercado financiero era mayor, su privatización significó requerimientos mayores, en términos de intereses y plazos, que sólo las grandes empresas o las fusiones empresarias pudieron afrontar ya que debían arriesgar mucho más dinero. Ya en 1981 se había producido la fusión de Acindar con Gurmendi,S.A. productora de aceros comunes y Establecimientos Metalúrgicos Santa Rosa S.A. de aceros especiales y Genaro Grasso S.A. de caños con costura, a los efectos de racionalizar el uso conjunto de las instalaciones y lograr economías en el uso de distintos factores de producción con localización en la denominada Planta No 1, La Tablada, Pvcia de Buenos Aires. En 1987 como parte de un programa de expansión industrial y aprovechando las excensiones impositivas que gozan las provincias argentinas a través del "Acta de Reparación Histórica " localizó en San Luis, nuevas sociedades con plantas fabriles que se dedicarían a la transformación de material provisto por su acería de Villa Constitución y La Tablada ( Gran Buenos Aires).

El año 1992, para la siderurgia argentina, queda signado, por su trascendencia histórica, como el año de su "Privatización total" al renunciar el Estado, luego de 45 años, a su condición de productor y conductor. Este acontecimiento no significó inmediatamente el inicio de un buen período desde lo económico-financiero para las empresas locales pues, como se ha ya señalado, se produce el cambio en un momento de sobreoferta productiva mundial con precios de dumping que favorecían la importación de productos y la caída de la exportación por la declinación de precios mundiales que afectaban la competitividad de los productores locales.

Entre 1985 al 91 se observa en los cuadros estadísticos publicados por ILAFA un mercado fluctuante entre consumo interno y exportaciones relacionadas con las estrategias de producción de las empresas, así como también en la composición de las exportaciones también fluctuantes. En 1992 en general, los tipos de productos que integraban la exportación siderurgica, se redujeron no sólo en volumen y valor excepto los laminados no planos. En 1995 se observa un repunte de las exportaciones de alrededor de un 37% como contracara de la recesión y como consecuencia de las presiones empresariales a través de sus grupos representativos ( dentro de la UIA, el Centro Industrial Siderurgico, Instituto Argentino de Siderurgia, Centro de Laminadores etc.) que lograron reducción de impuestos, reembolsos a las exportaciones así como la recuperación del sector automotor y la construcción, la recuperación de la economía brasileña con mayor demanda, eficiencia del sector privatizado así como la reactivación de la economía de EEUU que alentó las ventas de acero y las mejoras de sus precios. En consecuencia las ventas aumentaron, los precios también, lo que produjo balances positivos con un aumento de las ganancias en las empresas de alrededor de un 20%. Con respecto a las mismas no han sido ajenas las reducciones del total de mano de obra empleada, ya sea a través de indemnizaciones, retiros voluntarios y el sistema de empleo por contratos directos entre las empresas y los empleados. Hoy (1996), el sector productor de metalurgia básica genera en su conjunto el 7% del PBI de la industria manufacturera, ocupa a más de 17.000 personas en forma directa y 65.000 indirectamente como fundidores, transformadores, distribuidores, etc.

Queremos destacar aquí que el Centro de Industriales Siderúrgicos integrado por las empresas arriba mencionadas tiene un papel muy importante y de poder político-económico en las negociaciones con el Estado a través de la Secretaría de Industria y Comercio y la Cancillería, en el ámbito de sus intereses locales, así como en las negociaciones en el ambito del comercio exterior, tal que sus intereses pesan en los acuerdos que se subscriben sobre el sector siderurgico entre los países que constituyen el Mercosur, los denominados Acuerdos Sectoriales Siderurgicos entre Argentina y Brasil y Acuerdos de Complementación Económica que se firman con otros países y que se protocalizan en la ALADI.
Lo que cabe señalar con esto es que, si bien el Estado no es ya productor industrial, es la institución espacializada “mediadora” a nivel internacional y nacional de los intereses empresariales sobre temas tan diversos como convenios de trabajo, productos, políticas antidumping, transporte, energía con representantes nacionales en organizaciones de decisión en el nivel mundial como la OIT, MERCOSUR o el GATT.

El futuro de las empresas siderúrgicas ya no está ligado al sólo comportamiento del consumo interno como fue en la etapa de sustituciones a la importación que se inicia aproximadamente en los 40 y que comienza a mirar hacia la exportación especialmente a mediados de los 70 sino que hoy está condicionado por las exportaciones en relación con su capacidad de producción. La composición del mercado del lado de la oferta creció desde 1992 de manera sostenida estando la demanda condicionada en un 40% por las ramas vinculadas con la construcción, otro 40% por las industrias automotrices, de autopartes, artefactos para el hogar, ferrocarriles e industria naval y en un 20% por el sector energético y construcciones agropecuarias.( este panorama ya no existe en el siglo que hemos iniciado).

En el caso de la industria siderúrgica podriamos decir que sólo 4 empresas lograron mantenerse en el mercado, una la del Grupo Techint con SIDERCA establecida en Campana en los 40 y que reflotó y constituyó a SIDERAR en los 90 a través de la compra al Estado de SOMISA y que fusionó con PROPULSORA SIDERURGICA, ACEROS REVESTIDOS (con sus divisiones Arsa, Sidercolor y Serviacero), SIDECROM Y BERNAL creándose SIDERAR; una tercera ACINDAR, que se aggiornó con el proceso competitivo tanto interno ( Siderca y Propulsora) como externo y la cuarta ACEROS ZAPLA, estatal que fue privatizada y reorganizó toda su estrategia productiva a través de la especialización ( aceros muy livianos y de alto valor agregado) ya que su ubicación geográfica no le permitía competir, por la incidencia del costo de transporte de insumos y productos, con las otras empresas. De ahí que la industria siderurgica argentina está hoy concentrada en 4 empresas, 2 de ellas que pertenencen a un mismo grupo : TECHINT.

El Grupo Techint posee firmas petroleras, construcción, comunicación y transporte y se ha converido a partir de diciembre de 1997, en el socio mayoritario del Consorcio siderúrgico Amazonia que compró el 70% de SIDOR ( Siderurgia del Amazonas) empresa estatal venezolana, última empresa siderurgica estatal del mundo con capacidad para producir el 15% de la producción de Sudamérica y el 10% de Latinoamérica ( 16,1 millones de tn/año) convirtiéndose así en el holding siderúrgico más importante de América Latina. Como además lo es de Dalminie en Italia, de Tamsa y Texas Pipe en México es la siderurgia argentina que ha logrado globalizarse a través de la fusión con otros capitales extranjeros de otros bloques económicos. Su estrategia ha recidido pues en a) captar en nuestro país industrias siderurgicas que no pudieron superar los nuevos condicionamientos de los mercados nacionales y mundiales, tal el caso de la estatal SOMISA ; b) fusionarse con capitales de los paises que conforman el Mercosur ( Brasil, con Usiminas) , con el Nafta, y el Europeo. c) desarrollo tecnológico que lo incluye en las Normas Internacionales de calidad; e) mix de producción o producción flexible; f) especialización nacional e internacional en tubos sin costura; g) gozar de los beneficios del Régimen de Especialización industrial ( Decreto 2641/92) destinado a facilitar la reconversión productiva del complejo industrial-empresario del país, para el estímulo de las exportaciones y promoción de incersión en la economía internacional. y que consiste en licencias de importación diferenciales contra la obligación de incrementar exportaciones; h) la rebaja de la incidencia impositiva y previsonal en los costos laborables. Este tema está aún en discusión pero de hecho el desempleo en la industria siderúrgica, hoy altamente tecnificada ha significado un costo social muy elevado que será tratado más adelante.en forma sintética aunque merece un estudio especial y específico que escapa a nuestro propósito.

Las otras 2 empresas que no pertenencen al Grupo Techinet gozan de los mismos beneficios para la exportación pero sus reacciones estratégicas han sido más lentas en cuanto a la incorporación de tecnologías de punta aunque han logrado tecnificarse en el proceso siderurgico de Reducción y Aceración. No pueden considerarse globalizadas ( Heron y Le Fagan, 1995) porque no participan con capitales en otros bloques pero si están acelerando su proceso de exportación a través de convenios bilaterales con otros países de Sudamerica y el SE asiático gozando, por otra parte, de los beneficios concedidos por el Estado a las exportaciones, en este caso de aceros muy especializados por el tipo de aleaciones que se orientan a productos con mercados muy específicos ( aviación, motores livianos para ciertas automotrices etc.). Mientras que la producción mundial de siderúrgica se mantuvo estable desde 1993 en Argentina se registra un crecimiento del 45% como consecuencia de la política económica estatal de privatizaciones, el apoyo de una mayor flexibilización laboral a pesar de las presiones gremiales que han profundizado sus divisiones. En los hechos se aplican convenios entre empresarios y obreros dentro de las empresas, trabajos temporarios e inestabilidad laboral que provoca en el presente enfrentamientos entre ambos grupos ( el llamado Grupo de los 8 y representantes gremiales) una posición ambigua por parte del Estado y reclamos de instituciones religiosas y civiles. Pero indudablemente la expansión de la producción se vió favorecida por un boom en la construcción y las explotaciones petroleras y ampliación de las redes de energía por gas tanto nacionales como exportadoras a países vecinos.

La constitución del MERCOSUR reforzó las ventajas locacionales de las empresas ubicadas en la cuenca del Plata ya que una de las prioridades del bloque constituído definitivamente el 1 de enero de 1996 fue la modernización de la hidrovía que conecta a los países miembros.( Kollmann, 1999).

En los temas más arriba tratados se ha mencionado la dependencia del desarrollo de la industria siderurgica en un cuadro general de saturación de la oferta siderurgica en donde las empresas han entrado en una lucha salvaje por la captación de mercados a través de la especialización, la búsqueda de nuevas aplicaciones de acero a nuevos productos en virtud de la sustituibilidad generada por otras industrias como la de los plásticos y el aluminio principalmente. Consecuentemente bajar los costos así como la rapidez de comunicación y de una buena red de transporte se convierte en crucial para la subsistencia de los productores de acero. Los mercados son fluctuantes y a medida que las conexiones cambian los patrones espaciales también lo hacen. Los lugares de trabajo, las localizaciones de los recursos y tipos de industrias cambian sus configuraciones. Cambian los significados de los espacios y la extensibilidad. La extensibilidad se interpreta como una medida de la habilidad de una persona o grupo para superar la fricción de la distancia a través de la comunicación y el transporte (Adams,1995).

Los espacios se resignifican al cambiar el horizonte personal de los actores y agentes que toman decisiones de inversión en la industria. Y esos significados ya no se producen sólo en el lugar sino fuera del lugar, cambian valores, expectativas, conocimientos que se reflejan en sus proyectos. La espacialidad ya construída en el pasado puede ofrecer limitaciones o bien oportunidades según el grado de información, poder, disponibilidad de tecnologías y capital. Hoy es tema de debate la concentración o descentralización industrial así como la teorización desde el fordismo a un nuevo régimen denominado de acumulación flexible y la teoría sobre una Nueva División Internacional del Trabajo que toma en cuenta la situación de los países menos desarrollados, lo que conduce, cada vez con mayor urgencia a ahondar en la importancia del espacio dentro de la teoría social crítica.


La industria siderurgica argentina

La industria siderúrgica dentro del proceso de desarrollo total de la industria en nuestro país ofrece características propias como lo indica la Fig 1, ella corresponde a una matriz sintética histórica de la industria siderurgica en donde se han relacionado, en el contexto del tipo de intervención del estado otras variables como la jurisprudencia, otros gestores sociales, creación y desarrollo de empresas públicas y privadas, la tecnología, el comercio y las condiciones del empleo, tal que nos ha permitido reconocer siguiendo la metodología propuesta las siguientes etapas que le son específicas:

I-Etapa de despegue:

En el conocimiento general del desarrollo de la industria en nuestro país existe la idea que la industria del acero comenzó en nuestro pais con la primera colada de la planta siderurgica en Altos Hornos Zapla en Jujuy en l945.
En verdad desde los años 30 al 45 existían algunas empresas privadas como La Cantábrica, Tamet, Santa Rosa, Aceros Gurmendi,Crisoldinie,Vulcano, Bernal,Acindar y una Planta Militar dedicadas a aceración y laminación con chatarra y/o hierro importado. Estos gestores industriales individuales habían descubierto las ventajas del implante fabril en ramas que hasta entonces eran consideradas inadecuadas para una Argentina que en la división internacional del trabajo le correspondía, según la ideología de la época, una actividad exclusivamente agroganadera. El contexto físico está representado por pequeños empresarios que se localizaron en el área del Riachuelo cambiando su fisonomía como área típica de la industria frigorífica pero con un contenido de significación industrial, dentro de la estructura interna de Buenos Aires, por sus chimeneas y sus grupos mayoritatiamante obreros. Algunas decidieron trasladarse pero siempre alrededor de Buenos Aires, por la necesidad de importar carbón y el hierro. Así, La Cantábrica se movió desde Barracas a Haedo y Acindar a Rosario. Sus posibilidades para expandirse en espacio y producción estaban condicionadas por varios factores; 1- el medio físico natural que le era adverso ya que no existían yacimientos de hierro y carbón. El carbón se importaba por los puertos de Buenos Aires y Rosario y sólo existía cierto stock de chatarra. Gurmendi por ej trabajaba con rieles usados. Las fuentes principales de chatarra estaban condicionadas a la proximidad de las dos grandes centros urbanos del país, Bs.As. y Rosario. 2- Por otra parte, Argentina no poseía tradición minera y su ideología agroganadera no había impulsado ni la exploración ni las inversiones necesarias para explotaciones de ese tipo. Es decir, el medio fisico y social no eran propicios para desarrollar una industria siderurgica; la energía era insuficiente. El carbón importado apenas cubría las necesidades de las usinas térmicas para uso urbano ni se usaban otras fuentes alternativas como petróleo o energía hidráulica; 3- los conocimientos técnicos eran escasos y la tecnología en términos de maquinarias importadas era obsoleta y sólo el ingenio individual las podía reparar ya que por entonces la importación estuvo restringida por la crisis de los años 30, la segunda guerra mundial luego y, por último, por las represalias norteamericanas posteriores a la Guerra; 4- el desarrollo de industrias básicas no eran impulsadas sino resistidas por los grupos terratenientes anquilosados en el poder político y aferrados a la exportación de granos y carne como única salida a los problemas económicos del país, racionalidad que beneficiaba sus intereses económicos y políticos. En esta situación, y a pesar de las dificultades para obtener insumos, algunos emprendedores artesanales como Gurmendi, u otros que provenían de otras ramas de la producción, como los Acevedo en el sector de la construcción, e inclusive algunos productores agrarios individuales con otras experiencias y conocimientos por sus relaciones con empresarios extranjeros se vieron motivados y racionalizaron la oportunidad de convertirse en fabricantes de acero y laminanadores, tal el origen de Aceros Santa Rosa., con un mercado altamente redituable por falta de competidores. 5-la política militar armamentista por otro lado y el poder político que adquiere el Ejército lo fue constituyendo en un gestor de apoyo a la industria pesada en los 40. Para entonces la industria metalúrgica encuentra un medio social seguro al amparo del Estado cuyo objetivo manifiesto era el desarrollo de la industria sustitutiva de importaciones, entre ellas era fundamental la siderurgica. Este era el objetivo manifiesto pero el interés no manifiesto era armamentista, la defensa armada. La industria siderurgica aunque de poca escala ya para entonces había cambiado la estructura ocupacional del país con un sector metalmecánico de pequeños talleres .La Fábrica Militar de Aceros que en l937 que estaba instalada en Valentín Alsina sobre el Riachuelo en l940, con un Horno Siemmens -Martin, produjo 4000 tn de acero. En l94l se crea la DGFM (Dirección General de Fabricaciones Militares, cuyo antecedente fue la Dirección de Materiales del Ejército) por la Ley 12709 y en el mismo año en que se denuncia la existencia de un yacimiento de hierro en la provincia de Jujuy en el NO del país. En el 45 se instala en Rosario la nueva Fábrica Militar de Armas Portátiles Domingo Matheu y otra en San Francisco, Córdoba, para cañones y otra de municiones en los suburbios de Buenos Aires .
Resumiendo desde l930 hasta l945 pueden reconocerse en la estructuracion del espacio siderúrgico; 1-pequeños empresarios cuya racionalidad está dirigida a la obtención de ganancias en un mercado nacional sin competidores,constituyendose en una burguesía empresarial incipiente opuesta a la conservadora-liberal terrateniente; 2- productores agrario-ganaderos de gran poder de presión en contra del desarrollo industrial, postura enraizada en el temor a perder sus ventajas exportadoras si no se compraban productos fabriles a sus clientes, especialmente en Gran Bretaña. y representados por la Sociedad Rural; 3- el Estado como un actor a caballo de salidas alternativas para el desarrollo presionado por los otros dos, el Ejército y algunos partidos políticos (Radical) que no apoyaban a la industrialización.(Swarzer,1993). El ejemplo de estas presiones sobre el Estado se ejemplifica quizá en la ambiguedad del Plan Pinedo de l940 que fracasó. Si bien fue un plan de emergencia tenía ciertas aspiraciones fabriles; 4- un cuarto agente se había ido conformando por la oferta de trabajo que empieza a producir la actividad y es una organización obrera la SIOM(Sindicato de Obreros Metalurgicos) posteriormente divididos por sus diferencias políticas internas y las presiones de la CGT, transformandose, despues de la huelga de l942, en la UOM (Union Obrera Metalurgica) que coincidía con una política de desarrollo industrial pesado.(Elisalde,1995).

La siguiente cita del informe de Luciano Catalano en l941 (Catalano, 1940-1960), geólogo nombrado como asesor consultivo de la Cámara de Diputados sobre el yacimiento mineral de Jujuy ilustra las presiones de los agentes y actores de ese momento, dice: "La iniciativa privada, ya lo hemos demostrado en otra parte jamás ha tenido interés en abocarse al planteo industrial del hierro nacional.Ni aún utilizando el residual.Por eso es infundada la crítica al hecho que el Estado resuelva ese sustancial problema tan ligado a la soberanía.....".
"El hierro es el alma y el cuerpo de los motores, rieles, telégrafo, tractores y los barcos por los cuales circulan nuestras riquezas,personas y cultura.El hierro son las bayonetas, los aviones, los cañones, los fusiles, las ametralladoras necesarias para asegurar nuestra independencia y soberanía" y sigue en otro párrafo äl referirse a la Ley l2709 "cabe hacer resaltar, que entre otras razones de importancia, significa ella la reforma más amplia y sustancial del Código de Minería" ( aquí se refiere a la violación del mismo por esa Ley al modificar el art. 9 que prohibe al Estado a actuar en la explotación de minas) y más adelante dice refiriéndose al Yacimiento de Zapla, próximo a la frontera del NW del país, "además, por su posición geográfica reune las condiciones de seguridad estratégia". Estos párrafos son de lo más significativos en la justificación de un Estado productor y la ideología de conflicto que da poder a las FFAA.
5- Entre l944-46 se crean dos organismos financieros para el otorgamiento de créditos a mediano y corto plazo para acelerar el proceso de desarrollo siderurgico: el Banco de Crédito Industrial y el IAPI, Instituto para la Promoción Industrial y la Ley 12987 de 1947 crea SOMISA en San Nicolás. Al amparo de estos agentes financieros y siguiendo la instalación planeada de una planta integrada como SOMISA (Sociedad Mixta Siderurgica Argentina) se instala SIDERCA, junto a otra empresa italiana Dalminie, en Campana, para producir caños sin costura y ACINDAR en Villa Constitución para seguir con su producción de laminados y productos semiterminados y caños con costura. Su proveedor de aceros sería SOMISA que debía llegar a una producción de 300.000 tn por año. Pero la demora de SOMISA en instalar un Alto horno y comenzar con un tren de laminación, la falta de equipos y maquinarias así como la baja producción de acero de AHZ demoró su producción hasta l961. El descubrimiento de hierro en Sierra Grande en la provincia de Rio Negro, cuyo desarrollo también se demoró por más de casi 17 años, no solucionó el abastecimiento de hierro que se importaba de Brasil y de carbón que se importaba de EEUU y de Polonia. En l948, el Ing. Di Tella en Villa Alsina, en el borde tradicional de la localización industrial en los suburbios de Buenos Aires, había instalado Siat-Commater para producir caños con costura.(Dorfman,1983; San Martín, l988; Bisang, l989; Schvarzer, l996).

De esta manera en 1948 el área de localización a lo largo del Riachuelo y el perímetro de Buenos Aires habíase extendido por el borde del Paraná desde Buenos Aires hacia Rosario, la segunda ciudad y puerto en tamaño del país, no lejos del mercado mayor y siguiendo la ruta fluvial, que le permitía la entrada de los insumos de materia prima. El Estado como gestor de espacios siderurgicos a través de la DGFM (Dirección General de Fabricaciones Militares) había creado una nueva significación a la vía del Paraná y se había transformado también en su principal gestor financiero fijándole valores económicos y sociales al generar la localización de fuentes de trabajo que requerían mano de obra especializada. y mejor remunerada que en otros sectores industriales.

II-.Etapa de Expansión

Comienza en esta etapa a sentirse los quebrantos de las instituciones financieras del Estado: el Banco Central, el Banco Industrial y el IAPI (Instituto Argentino de Promoción Industrial) organismos a través de los cuales el gobierno incentivaba con préstamos la instalación y ampliación de plantas siderúrgicas .Las reservas se habían acabado. La necesidad de reducir el desbalance de pagos, el déficit fiscal, la inflación declarada, amortización de deudas y el cumplimiento con los compromisos asumidos a través del Plan Siderurgico y los Planes Quinquenales, llevaron a cambiar el rumbo de las relaciones entre el gobierno y los capitales externos, especialmente los norteamericanos y captar los beneficios de la Alianza para el Progreso, los paquetes financieros del Fondo Monetario Internacional y los bancos privados como el Banco de Exportación e Importación y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo). La primera legitimización de esta política de apertura financiera es la Ley 14122/53 que buscaba ofrecer ventajas de localización a actividades metal- mecánicas en Córdoba, en el centro del país, asociadas con la Fábrica Militar de aviones. Se privatiza la fábrica de tractores que había ya instalada y nace un área de industria automotriz con Fiat-Concord del grupo Di Tella, nacional y Kaiser de capital americano que aprovecha la tecnología y capacidad ya desarrollada por la Fábrica Militar. Mercedes Benz, se instala alrededor de Buenos Aires en González Catán. En l958 con la Ley de Capitales extranjeros y decretos específicos, ambiguos y sin controles adecuados, se atraen industrias automotrices. De 26 proyectos aprobados por el Congreso sólo sobrevivieron Ford, Chevrolet y Crysler. En l962 las automotrices captaban el 44% de la demanda de bienes durables.
Esta postura componedora desde la ideología, especialmente por las posturas divididas dentro de los grupos militares, se hace posible con el triunfo de los grupos liberales antiperonistas y los breves gobiernos democráticos después. Se produce en este contexto una recomposición de la estructura de poderes de los actores y el monitoreo de sus acciones: 1- el Estado delega parte de su función como productor y entra en una etapa de mediador entre los intereses de los empresarios extranjeros y nacionales,los grupos militares divididos, los sindicatos y los grupos financieros extranjeros; 2- las FFAA (las Fuerzas Armadas) enfrentadas por sus ideologías nacionalistas-peronistas y las liberales.; 3- la CGE (Conferación General Económica) creada en l953, intervenida en l955, formada por grupos que apoyan el desarrollo fabril en lo económico pero que se oponen a la importación por sus intereses en el mercado interno para neutralizar la competitividad externa; 4- los sindicatos metalurgicos, ahora representados por la UOM (Unión Obrea Metalúrgica) y SMATA,(Sindicato de Mecánicos de Automotores) conformados por comisiones dentro de cada empresa y que habían alcanzado un mayor poder dentro de la CGT (Confederación General de Trabajadores), desplazando al sector alimentos y textiles; 5- un nuevo grupo financiero de presión para el otorgamiento de créditos y financiaciones como el FMI, BID y el Banco de Exportación y Desarrollo. (Schvarzer 1993; Dorfman, 1995). Dentro de este juego de poderes la Industria siderurgica se expande por a) las prioridades programáticas de los gobiernos a esa actividad en la que el segundo agente, el militar tenía intereses específicos especialmente en SOMISA y por las necessidades de abastecer a la industria petrolera y b) el desarrollo de las industrias automotrices , de línea blanca y la construcción.

SOMISA como ya vimos creada en l946, recién con un prestamo externo en l956 logra impulsar su puesta en marcha en l960 con la instalación de su primer Alto Horno y convertidores Siemmens-Martin en el 61, que producen acero. ACINDAR, muy próxima por su localización en Villa Constitución, produce caños con costura y ya en l959 DALMINIE-SIDERCA instala un tren de laminación" paso de peregrino". Las demoras de SOMISA y su producción no cambiaron la necesidad de seguir comprando hierro y carbón y la chatarra seguía siendo local e importada y se importaban productos semiterminados como palanquilla. Entre l955-60 alrededor del 18% de las importaciones totales eran productos siderúrgicos produciendo un déficit de 200 millones de dólares Con todo en l962 la oferta de acero nacional se había triplicado pero las capacidades instaladas eran muy superiores a la demanda. En consecuencia no se producían economías de escalas y el precio interno de los productos eran altos. Tanto ACINDAR como SIDERCA, que debían comprar insumos a SOMISA, una vez que ésta empezó a producir, debían venderle al Estado productos terminados lo que hacían con pingues ganacias ya que la demanda se concentraba en tubos para la red urbana de servicios públicos, las obras hidráulicas, extracción de petróleo, planes de construcción de viviendas y como ya mencionamos para los pequeños y medianos autopartistas de la industria automotriz .

La consecuencia espacial en este contexto fue la expansión del mercado siderúrgico y la concentración de actividades dependientes de sus insumos. La tecnología era todavía un tema pendiente. Mientras otras industrias entraron a declinar, la siderurgica se solidificó.

III-Etapa de Tecnificación y oligopolización

Este período que hemos acotado entre l962 al 82 desde lo político está marcado por 1- una sucesión interminable de gobiernos militares y democráticos populistas o liberales con un denominador común desde lo económico: solucionar la balanza de pagos y sostener sus gobiernos ya con la represión o acuerdos con las FFAA las que consideraban les era inherente orientar y aprobar las políticas sociales internas y externas, ejerciendo de esta manera un gran poder de decisión y vigilancia, según la ideología del sector militar de turno; 2- Los industriales siderurgicos formaban dos grandes grupos, uno más capitalizado, protegido e informado sobre el contexto internacional y consciente de los peligros de depender exclusivamente del mercado local. Se orienta primero tímidamente y luego más agresivamente a buscar salida a sus productos a través de la incorporación de tecnologías de punta en siderurgia. Es la racionalidad de los grandes productores siderurgicos privados nucleados en el CIS (Centro de Industriales Siderurgicos) y algunos laminadores del grupo CLIMA (Centro de Laminadores Industrias Metálicas): el otro, de industriales tradicionales (Santa Rosa, Gurrmendi, Genaro Grasso,Tamet etc.) no dispuestos a hacer inversiones riesgosas en tecnología y mantener sólo sus mercados nacionales. Sin embargo, ambos grupos nucleados en la CGE coincidieron en la necesidad de la protección estatal a sus fines de capitalización y/o inversión; 3- dentro de la CGT la UOM y SMATA mantnvieron su poder de lucha, aún a costa de haber sido los grupos que tuvieron las mayores bajas durante la represión militar y los gobiernos electos; .4- otros grupos intelectuales alcanzan en esta etapa predicamento sobre la necesidad de cambios tecnológicos en todos los sectores como CFI Consejo Federal de Inversiones), el CNEA (Centro Nacional de Energía Atómica), el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) y el INTA (Instituto Nacionacial de Tecnología Agraria); 5- la SRA (Sociedad Rural Argentina) ve disminuído su poder por la reasignación de sus divisas al sector industrial y alcanzadas gracias a la difusión de tecnologías agrarias especialmente con la incorporación de maquinarias.

En l967 la producción de acero ya cubría el 53% de las demandas .y entre l967 al 74 el país había logrado exportar tractores, cosechadoras, tornos y caños para perforaciones petrolíferas. El empleo industrial había aumentado significativamente en el sector metalmecánico con una significación social sin precedentes. En los 70 se decide imponer condiciones de negociación a las transnacionales ya localizadas y reorientar enlaces económicos con Europa, especialmente Italia y fortalecer la industria local. Así surge la Ley de Promoción Siderurgica 18587/70. Bajo esta ley, SOMISA incorpora su segundo Alto Horno pero ya SIDERCA de capital declarado nacional, que en realidad era en un 80% extranjero, predominantemente italiano, en el 62 había incorporado 2 HE (hornos eléctricos) y en el 65 por convenio con la Universidad de Buenos Aires había introducido un sistema de computarización para su tren de laminados y el grupo TECHINT al que pertenece SIDERCA obtiene un crédito del Banco de Desarrollo (aprobado por Krieger Vasena) para instalar una planta integrada, PROPULSORA SIDERURGIA, en Ensenada, próxima a la ciudad de La Plata en l970 (autorizada ya por un decreto 1296/63) pero que comienza sólo como planta laminadora por oposición del gobierno militar que veía amenazada su producción de SOMISA.

Tanto SIDRECA como ACINDAR entre l977-79 se constituyen en las dos plantas integradas con tecnología de punta en las 3 etapas siderurgicas de reducción, por RD (reducción directa), aceración por hornos eléctricos y laminación por sistemas de colada continua, cuchara de afino etc). Si bien SOMISA y AHZ eran plantas integradas seguían funcionando en la etapa de reducción con Altos Hornos. La RD, en cambio, produce hierro esponja en vez de arrabio, permite ampliar el rango de productos al posibilitar la ampliación de oferta por su composición química. Los hornos eléctricos, el uso de energía eléctrica y mejor aprovechamiento de gas, además con la ventaja económica de ser provistos por el Estado a precios promocionales, lo que significa ahorro en las importaciones de carbón que requieren los AH y las coquerías. (Bisang, 1989). El manejo de las plantas se hace más sencillo, la producción de la mano de obra es mayor y da una mayor flexibilidad o "mix"de productos hacia los que se orienta la producción mundial. En resumen, las dos empresas se independizaron de SOMISA, algo más retrasada tecnológicamente y sin una adecuada integración de los tres etapas de producción, dejando así de ser su proveedora de aceros y semiterminados. No sólo se independizaron sino que además entraron a competir con ella. Las cuantiosas inversiones en Sierra Grande constituida como HYPASAM en l969 y que debía abastecer de hierro a SOMISA también fracasa. (Kollmann,1995). Altos Hornos Zapla por otro lado trabajaba para el mercado del NW. pero con baja producción tanto de sus minas como de su acería con converidores al oxigeno OBM. Pero todos esos logros tecnológicos de las dos empresas privadas fueron posibles a costa de los beneficios otorgados por todos los gobiernos que se sucedieron en esta etapa ( decretos 384/66, 318/7l, 216/75, 3181/76, etc). De esta manera el mismo Estado favoreció la carrera competitiva de las privadas y produjo la caída de sus propias empresas. Todos los procesos de integración y tecnificación logradas por las dos empresas oligopólicas ya desde el 76 contaron con fondos externos en su financiación, a través de créditos blandos de instrumentación oficial pero provenientes de de la banca internacional con avales estatales. Así, cuando después de los consumos máximos históricos del 75 en acero crudo (4,5 millones de tn) y laminados (3,5 millones de tn), el mercado interno declina (alrededor de 65%) y se produce la sobreoferta de acero en el mercado mundial y se entra en la crisis de los 80 las dos empresas privadas ya integradas habían logrado pasar al Estado sus deudas en el paquete de la deuda externa ( l89 millones de dolares SIDERCA y 649 millones Acindar) pero estaban en condiciones tecnológicas inmejorables para competir con las industrias locales y salir a los mercados externos. SIDERCA, por la constitución de sus capitales, y por su capacidad de lobby en el exterior, también aventajó a ACINDAR.

El otro efecto de significación social relevante ha sido a partir del 75 la declinación del empleo como consecuencia no sólo de la tecnificación dentro de esas plantas sino por el cierre de alrededor de 27 empresas metal mecánicas en el 81. De 47.000 empleos en l975 bajaron a 33.000.en l981.

IV-Etapa exportadora

Entre l982-88 se inaugura un período de fuerte restricción a las importaciones terminando la fase de apertura comercial a través de aranceles altos y restricciones a la entrada de productos desde el exterior. En cuanto a las exportaciones, las tradicionales se redujeron a raiz del políticas restrictivas desde el exterior, a través de subsidios directos, restricciones cuantitativas y sobreoferta y falta de protección local. Sin embargo aparecen incentivos fiscales a las exportaciones manufactureras con un tipo de cambio relativamente subvaluado con control del mercado de divisas. La siderurgia se vió favorecida además por la transferencia explícita de beneficios captados por el reembolso de los impuestos directos cargados a las exportaciones que implicaba un retorno importante (el 12,5% sobre el precio FOB de exportación) a más de prestamos para prefinanciación a una tasa tan baja (1% anual ) que implicaba de hecho, un subsidio. Por otra parte los sobreprecios internos eran soportados por los consumidores locales que de esa manera subsidiaban sus ventas externas. Estos incentivos y las leyes de promoción regional van a favorecer a la indutria siderurgica aunque, a principios del período que nos ocupa, los precios externos eran bajos pero el repunte de los mismos en l987 impulsaron las exportaciones, tal que, las máximas exportaciones históricas de acero se producen en l989 y la de laminados en l988. Es decir, no sólo las excelencias técnicas productivas favorecieron sus exportaciones sino una política estatal de protección. Recordemos además que el primer Acuerdo de Integración con Brasil se firma en l986 teniendo como antecedente el Acuerdo de Montevideo de l980. En este período ACINDAR monitoreó sus acciones de manera contracíclica, es decir cuando bajaba la demanda interna y no podía sostenerse exportaba y cuando los precios externos bajaban se mantenía en el mercado local. Su otra estrategia fue el uso de las leyes de promoción industrial estableciendo subsidiarias, 12 en total. La firma trasladaba las últimas etapas de terminación a las zonas promocionadas. El principal beneficio era la desgravación del IVA.(Impuesto al valor agregado). Además controlaba alrededor de 15 empresas siderurgicas menores, dos de servicios y dos financieras. SIDERCA manejó una racionalidad más ofensiva para asegurar su mercado local, a traves de la creación de un aglomerado de firmas en el negocio de equipos e instalaciones para comunicaciones como TELETRA, en l984,. exploraciones y explotación de petróleo, TECPETROL y en l986, a través de una argucia comercial compra SIAT-COMATTER competidora en el mercado de tubos, en el 88 controla otras 5 industrias siderúrgicas y una financiera y en l990 por el decreto 666/89 impulsado por el ministro de Obras Públicas, Roberto Dromi, penetra en el sector del transporte ferroviario de carga con más de 5000 km de extensión. (Rosario-Bahía Blanca, el Ferroexpreso Pampeano).
Hacia l990 la posibilidades de exportación por cambios en las condiciones externas llega a debilitarse de tal manera que la producción siderurgica alcanza su nivel más bajo con sólo l.600.000 tn. Pero en ese mismo año se firma el Acta de Buenos Aires entre Argentina y Brasil para avanzar en la meta del Mercado común protocalizado en la ALADI por intermedio de la AAP (Acuerdo de Alcance Parcial). Argentina y Brasil avanzan en la constitución de un bloque económico que les permita enfrentar las presiones del Mercado Común Europeo. el NAFTA, y el Japonés.

En todo este proceso se deteriora aún más la situación del empleo siderurgico que en l99l bajó en un 50% con respecto a los años 60 .Este dato incluye sólo a las empresas asociadas al CIS (ACINDAR, SIDERCA, SOMISA, ACEROS AHZapla y Aceros Bragado), el empleo las las laminadoras asociadas en el CLIMA y la independiente ADABOR La productividad en cambio creció desde 55tn/persona en 1975 y 62 tn/p en laminados a más de 155tn y 150tn respectivamente. De 2 empresas integradas,7 semiintegradas y 47 laminadores que existían en l975 pasaron a 4 integradas, 2 semiintegradas y 31 laminadoras en 1991.

En consecuencia 1- el Estado durante este período contrajo su papel como actor promotor de la actividad en la creación de espacios siderurgicos a pesar de los intentos de la Ley de Promoción Regional ya que esas localizaciones fueron de mediano plazo y sólo extenciones aparentes de alguna empresa siderurgica sin peso en la reorganización del espacio. Su papel fue protector en el mantenimiento de las empresas mayores ya instaladas y su preocupación mayor fue desembarazarse, para bajar su déficit financiero, de algunas actividades de servicios públicos evitando una privatización masiva que provocaba resistencias politico-sociales (Kosakoff,1993);.2- los empresarios siderurgicos se enfrentaron en un mercado interno deprimido y altamente competitivo a nivel local y externo pero logran mantenerse gracias a que el Estado no sólo se había hecho responsable de sus pasivos sino, mantenía los compromisos de protección asumidos en la etapa anterior y les facilitaba la orientación hacia la exportación y la entrada en áreas de servicios relacionadas con sus producciones. Comienzan a actuar como conglomerados de actividad diversificada. La política de favoritismo a las grandes industrias les permitió no sólo mantenerse en una situación de crisis generalizada sino que crecieron mientras las PYMES (Pequeñas y Medianas Empresas) morían o eran captadas por ellas; 3- La UIA (Unión Industrial Argentina) antes intervenida, se reconstituye bajo un nuevo sistema de representación pero manteniendo la hegemonía de sus dirigentes tradicionales; 4- los sindicatos ven disminuído su poder como consecuencia de la represión de su capacidad para negociar con las empresas y el Estado. La reducción de su personal fue destruyendo su fuerza social y en la CGT; 5- los grupos de interés profesional con presupuestos disminuídos tendieron a disolverse y sus miembros a emigrar o buscar cambios de actividad en un mercado de trabajo contraído 6- las entidades financieras locales y extranjeras continuaron ofreciendo mayores ventajas crediticias a los clientes empresariales menos riesgosos y continuaron con fuerza a través de la ideología del consumo.

V-Etapa de privatización y globalización

En marzo de 1991 se promulga la ley Nacional del Plan de Convertibilidad que equiparó nuestra moneda con el dólar y se iniciaron cambios estructurales significativos por las reformas administrativas, privatizaciones de empresas, desregulación y la continuación de las negociaciones para concretar el bloque MercoSur y lograr insertar a la Argentina en la economía mundial. Para esta fecha la industria siderurgica operó en un marco de actividad regulada, con importaciones totalmente libres con una drástica caída de la protección arancelaria que del 55% en l988 cayó entre el 10 al 15% según los productos. El panorama local y mundial se presentó adverso por las bajas de consumo y la elevada oferta de productos no sólo en America Latina sino en China y el SE asíatico que produjo la caída de los precios (Coll Cárdenas, l994).

La guerra comercial por los mercados fue liderada por EEUU como consecuencia de la caducidad del Acuerdo de Restricción Voluntaria y las negociaciones dentro del Gatt fracasaban.(CIS, l994). En sólo dos años entre l990-92 las ventas en nuestro país habían caído un 60% lo que afectaba la balanza de pagos. Pero el año l992 queda signado como el año de la privatización total de la siderurgia argentina con el traspaso a capitales privados de las dos únicas empresas estatales existentes, AHZ, adquirido por un grupo constituído por Aubert& Duval SA especializada en aceros finos y superaleaciones, CitiCorp Equity Investments S.A., agente financiero y Pensa S.A.empresa de Ingeniería y Construcciones (esta ultima, a la fecha de esta presentación no sólo se retiró dando mayor participación a otras empresas, sino que AHZ se ha cerrado), y SOMISA adquirida por Propulsora Siderurgica y SIDERCA, del Grupo Techint, se asoció con las brasilenãs Usiminas y Vale do Rio Doce, la chilena Compañia De Aceros del Pacífico (CAP) y un banco extranjero, el West Chartered y otros socios menores. La empresa pasó a llamarse Aceros Paraná .que en l993 se fusionó con Propulsora Siderúrgica conformando junto con Aceros Revestidos, Sidecrom y Bernal la empresa SIDERAR para la fabricación de aceros planos. El grupo Techint es un grupo que posee 5 grandes áreas de producción: Siderurgia; Ingeniería y Construcción; Mecánica; Petróleo y Servicios. .

El área de la siderurgia en Argentina está representada por SIDERCA, SIDERAR y SIAT; en Italia (Bergamo) es socio mayoritario de Dalminie y en México de TAMSA y Texas Pipe. De esta manera, a través de sus otras áreas de producción, se asegura no sólo el mercado local sino que extiende su red comercial a través del bloque MERCOSUR, el MERCADO COMÚN EUROPEO y el NAFTA. Su sector siderúrgico le permite facturar 2.000 millones de dls al año.(Rev. Mercado, l996; CIS, l992-94)

ACINDAR posee una red de negocios más restringida dentro del Mercosur pero controla, como grupo, 40 empresas e introdujo nuevas tecnologías para la producción de aceros muy especializados y estrategias de organización a través de la Chu-San-Rin (la Asociación Central de Industrias Japonesas) y la Daido Steel y Kobe Steel tambien japonesas. La Actual Aceros Zapla también se orientó a la producción de aceros muy especializados con mercado muy específico en aceros aleados al carbono para Brasil y aceros comunes tambien a Brasil y el mercado de Bolivia y Chile asociados al bloque MERCOSUR. De esos aceros, muy especializados, producía el 48% y Acindar el 21% del total producido en el país,
Las exportaciones desde Argentina que habían bajado desde l991 tanto en materias primas (arrabio, hierro esponja y ferroaleaciones) como en semiterminados (palanquilla, aceros al carbono aleados planchones y lingotes ) tuvieron ciertas fluctuaciones pero comenzaron a repuntar en l994 mientras las exportaciones de laminados contenidos en bienes finales subieron significativamente. Esto puede explicarse por la reducción de impuestos a los reembolsos de las retenciones del IVA y a la recuperación de la economía brasileña con mayor demanda, mayor eficiencia en la producción a costa de la reducción significativa de la mano de obra por un continuo proceso de tecnificación y la recuperación del sector automotriz, la construcción y el sector autopartista. La permanente presión del grupo siderurgico sobre la política estatal y el logro de comercio liberado de aranceles por la ALADI en marcha a la constitución del Area de LIbre Comercio de las Américas (ALCA) es lo que ha favorecido la extensión de las redes de comercialización que favorecen a la siderurgia. Existen pendientes acuerdos entre grupos como Mercosur y Grupo Andino, México, Chile etc. El numero de negociaciones bilaterales ha llegado a 2O en l996 para los 14 países que integran ALADI. Con todo sabemos que surgen conflictos como resultado de las políticas que implementa cada Estado, de manera individual, para atraer inversiones como ocurre actualmente entre Argentina y Brasil. En lo que sí están de acuerdo es en la reorganización del transporte en todas sus modalidades para facilitar los flujos económicos lo que está produciendo cambios sustanciales en los valores asignados a los espacios por la sociedad en su conjunto. (Kollmann, 1999))

Lo que se ha profundizado en esta etapa es una recomposición del grado de poder de los agentes involucrados en la producción siderurgica. Así, el Estado Regulador ha consolidado un papel de mediador entre: a) las presiones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial que dirigen su politica económica interna; b) los reclamos de los gobiernos provinciales y municipales en un Estado federal; c) los convenios bilaterales y regionales controlados por la ALADI ; d) las presiones de los empresarios para lograr ventajas competitivas liderados por el CIS, el IAS (Instituto Argentino de Siderurgia) y la UIA no siempre coincidentes; f) los reclamos de los grupos sindicales que han perdido fuerza por sus divisiones como UOMRA y ASIMRA dentro de la CGT y que presionan politicamente a través de las huelgas y a mediano plazo en la urnas; g) Las PYMES que han perdido poder en la captación de beneficios que luchan por subsistir tratando de asociarse (joint venture) en la ampliación de sus mercados y h) los ciudadanos comunes que van adquiriendo poder usando medios de comunicación masivos. .

Los espacios siderurgicos no han cambiado sus distribuciones pero se han sedimentado los creados conformando un eje norte industrial sobre el Paraná y la ruta Panamericana, de mayor jerarquía por la concentración de las industrias que dependen de los insumos de la planta más importante del país, SIDERCA y el eje Sur de BS.AS - Ensenada. El nucleo de Córdoba se rehabilitó como centro automotriz pero está compitiendo con el eje Norte fluvial por la localización de industrias que como las automotrices encuentran ventajas cerca de la acería más importante y más próxima al principal mecado que es Brasil y, por fin, el de Juyuy produjo cambios signnificativos en el Pto de Barranqueras sobre el Paraná , la hidrovía de acercamiento de los paises del Mercosur.


Conclusiones (ver Figura 2)

Las etapas presentadas del proceso de construcción y jerarquización de la industria siderurgica en nuestro país han sido representadas y sintetizadas en el diagrama (basado con modificaciones, en Dear, M y Moos, A, 1989) de la Fig. 2 con las posiciones de poder y las relaciones de los objetivos de los actores que intervinieron en ella.

En las etapas I y II se reflejan las acciones de actores individuales en los alrededores de Bs. As. y especialmente en el área del Riachuelo y la acción del Estado creando y delineando otras en el litoral fluvial del Paraná y dos polos hacia el interior en Córdoba y Jujuy. Las decisiones del monitoreo de acciones con el propósito de crearlas se da en varios contextos: a) uno social: la historia del país hasta la década de los 4O con predominio de una elite terrateniente opositora al desarrollo industria, la presión inglesa y estaounidense que aparecen en la memoria política y económica orientando la conducta no sólo del Estado sino de otros actores sociales hacia un cambio en donde ciertas propiedades del poder del gobierno son legitimadas y adquieren un significado compartido por los empresarios, las fuerzas obreras y los ciudadanos. A esto debe agregarse una componente ideológica de los grupos militares que gobiernan basada en la defensa de la soberanía a través del armamentismo y b) la del medio físico, pobre en hierro y carbón, con restriciones con respecto a los insumos mineros y que conduce a elegir la localización dentro de un área de mejor posicionamiento relativo para obtenerlas, los grandes centros urbano portuarios desde Ensenada, Buenos Aires hacia Rosario.

Las etapas III y IV ponen en evidencia el fracaso de la acción del Estado por su burocratización y conflictos de poder y objetivos entrecruzados con los de los otros agentes involucrados que aprovechan el contexto de desorganización administrativa para su capitalización y la conformación de una elite empresarial que transforma al Estado en un mediador de sus intereses económicos y los agentes financieros. Los espacios siderurgicos adquieren una significación consolidada por valores espaciales históricamente fijados y sus agentes privados consolidan su poder internamente usando a la tecnología como medio para la reorganización productiva y para la extensibilidad de sus relaciones. En la última etapa el contexto social consolida el papel mediador y legitimizador del Estado de los poderes financieros internacionales y empresariales decisorios en la transformación de los espacios, pero sin capacidad para construír un nuevo modo de gestión política y social de la economía. La potencialidad exportadora de la industria siderurgica en manos privadas está transformandose en dos niveles: a) en sus organzaciones internas creando un sistema de jerarquizaciones empresariales por el grado de globalización de sus capitales financieros y sus especializaciones productivas y la extensibilidad de sus mercados; b) por la transformación de la estructura interna de sus espacios, de una manera acelerada primero y en desaceleración actual, bajo la nueva constitución del MERCOSUR, que ha contribuído a la inmovilidad de los espacios que ya tienen fijado capital y buscan la reorganización productiva en el lugar. Pero esta estrategia tiene efectos en las divisiones y distribuciones sociales, como en el empleo, su militancia y su solidaridad así como en la localización de otras empresas que buscan economías de aglomeración. La necesidad de mejorar los flujos de sus insumos y extensibilidad de su producción está transformando la estructura física y social de los espacios portuarios a lo largo de la hidrovía Paraná-Tieté y Paraná-Paraguay por ahora hasta Corumbá, punto de unión entre Argentina, Brasil y Paraguay, y próximo a áreas mineras de hierro de alta calidad en Brasil y Bolivia (Urucum y Mutum) y los proyectos de espacios de transporte carretero y ferroviario hacia esos países y a Chile con los proyectos de construcción de pasos fronterizos. Esto está produciendo a su vez la resignificación de espacios políticos administrativos nacionales, provinciales y municipales que han entrado en una etapa de competitividad de poderes y cuyo análisis escapa a los objetivos de esta ponencia.

Esperamos que este estudio de caso, en un continuo proceso de estructuración , dada la inestabilidad política y económica por la que atraviesa el país, permita evaluar la ventaja de una metodología propuesta, a través de la teoría de Giddens, en el ordenamiento de un material muy complejo para llegar a la explicación de la construcción social de una actividad y sus espacios. Por otro lado contribuir a la discusión teórica sobre un concepto usado muchas veces de manera ambigua como lo es el de Globalización y sus efectos en los países desarrollados y no desarrollados dentro de la teoría de la Nueva División Internacional del Trabajo.

La situación de crisis global, además, que se ha acentuado después de la presentación de este trabajo requerirá una actualización a partir de la fecha en que cerramos nuestro análisis, 1996.

 

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* Esta bibliografía es parcial, por razones de espacio, pues dentro del texto se han elaborado y revisado todos los Boletines Techint publicados a la fecha, todos los artículos incluídos en las reuniones anuales del ILAFA (Instituto latinoamericano de Hierro y Acero), trabajo en hemerotecas y numerosas entrevistas personales a actores públicos y privados, con información y percepción significativa sobre la actividad siderurgica.

 


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