Transformaciones urbanas
y segregación:
aportes para el análisis ambiental de Campana 1950-2000
Cristina Teresa Carballo*
* División Geografía – Departamento de
Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Luján (Argentina). E-mail:
ccarballo@sion.com
Introducción
Durante el período 1930-2000 se sucedieron –a escala regional y nacional-
dos procesos diferenciados que influyeron e impactaron territorialmente a
la ciudad de Campana. En el primero, hacia 1930, se cerraron las
principales industrias locales con la decadencia del modelo agroexportador,
desencadenando una profunda crisis en la ciudad que perduró hasta fines de
los ´40. Proceso marcado por el éxodo de capitales y el decrecimiento
urbano. El segundo proceso se inició, en Campana, promediando los años
´50, con el auge de la industria dinámica y la localización de nuevas
inversiones extranjeras. Este último fenómeno industrial provocó efectos
directos en la ciudad: el crecimiento demográfico y la expansión física
del tejido urbano.
En Campana la mutación fue de tal magnitud que de tener en 1947 unos
14.400 habitantes radicados en la ciudad; en 1970, pasó a tener cerca de
34.000; y en 1991, la población urbana superaba los 68.000 habitantes.
Entre 1950-2000 se subdividieron e incorporaron al mercado de suelo
alrededor de 2.000 has. Proceso comparable, por su extensión, al histórico
fraccionamiento que diera origen al pueblo de Campana. Estas tierras
fueron propiedades rurales en su gran mayoría cercanas al ejido, o
inclusive más distantes. En forma paralela fueron absorbidas las áreas de
quinta y chacra definidas en el plano oficial de 1888.
Dada la complejidad de la configuración urbana de Campana, el presente
artículo para la comprensión de sus conflictos ambientales, plantea como
tesis, el papel predominante que tiene la producción de suelo urbano en la
segregación social, material y ambiental. Por ello se desarrollan las
siguientes relaciones: * los recientes instrumentos de política pública, *
la dinámica del mercado de tierra, * las formas de la ciudad, *la
desigualdad urbana e implicancias ambientales.
Los instrumentos de políticas públicas y sus efectos en la ordenación
de la ciudad
En Argentina, y en relación con la formación del “Gran” Buenos Aires (1)
-y en general el crecimiento acelerado de otras ciudades del país-, tanto
en la escala nacional, provincial como municipal, las normativas llegarían
después de consumada la expansión urbana. La urbanización y concentración
de la población en las ciudades estuvieron asociadas a múltiples factores
como los cambios productivos, las crisis regionales, el desarrollo
industrial, y los cambios introducidos en el modo de producción agrícola,
entre los principales. Se considera que junto con los cambios en la
organización del trabajo en la producción y reproducción urbana, es
indispensable, el breve análisis de los instrumentos políticos de
regulación del suelo en el contexto nacional.
Cabe aclarar, que el actual marco regulatorio que se aplica en materia de
ocupación y usos del territorio es competencia de la jurisdicción
provincial, que puede o no delegar atribuciones a la jurisdicción
municipal (2). A continuación, se selecciona para su análisis los últimos
treinta años, y se presenta una síntesis de los principales instrumentos
políticos siguiendo la propuesta de Nora Clichevsky (1975, 1990, 1997), y
el de otras fuentes:
En la etapa de la dictadura militar (1976-1983), se observa una gran
coherencia entre la política económica y las políticas urbanas aplicadas.
Etapa en que se producirá un cambio estructural en la industria, deterioro
del salario, etc., medidas que impactaron, en especial, en el Área
Metropolitana de Buenos Aires. A continuación se detallan los principales
instrumentos:
*En este período se realizaron dos importantes estudios y propuestas para
el AMBA. En ambos casos la extensión del AMBA abarcó un continuo urbano
que incluyó las ciudades de Campana y Zárate. El primero de estos estudios
fue el Esquema Director para el año 2000 (ORDAM, 1969), y el segundo, fue
el Sistema Metropolitano Bonaerense (CONHABIT – PNUD, 1977). Por primera
vez, se integró a Campana en los planes directores del AMBA, como para la
de una unidad funcional, y centro urbano secundario.
*El decreto ley 8912/77 de la provincia de Buenos Aires, sobre el
ordenamiento del territorio, define el uso del suelo, la subdivisión, la
ocupación y el equipamiento de las áreas urbanas y extra-urbanas. Las
implicancias de la aplicación de esta ley han generado controversias y
discusiones. A pesar de que su contenido técnico intentó regularizar el
loteo indiscriminado de tierra y asegurar las mínimas condiciones
ambientales e infraestructura urbana, no obstante, uno de los impactos
directos fue el incremento del precio de los lotes en el mercado. Esto
influyó a su vez, en la población de los sectores de menores ingresos que
no pudieron acceder al mercado formal. Como consecuencia, se alentó y
promovió indirectamente, el mercado informal de suelo urbano.
Campana contaba para 1973 con su primer antecedente en zonificación, la
ordenanza 1065/73 proponía una zona urbana elemental, luego, se la
actualizó con una delimitación preliminar de áreas con la ordenanza
1437/79, y posteriormente, una zonificación por usos con la ordenanza
1547/81. Luego de la sanción del decreto – ley 8912/77, el municipio de
Campana, al igual que otros municipios bonaerenses, realizaría su código
urbano, el que entró en vigencia con la ordenanza 1812/84 -código que
hasta hoy se sigue aplicando-.
En la etapa democrática (1983-2000), la situación de la regulación en la
producción del suelo urbano no sufrirá cambios sustanciales, sino por el
contrario, lentamente se impondrá el discurso del “capital
urbanizador”(3).
La falta de crédito, público o privado, por causa de ingresos
insuficientes ha sido una tendencia que agravó aún más la crisis
habitacional. En los últimos años, las políticas dieron como resultado la
pobreza estructural del país. En este período un importante sector de la
población, al no tener acceso al mercado formal, fue expulsado hacia
formas ilegales de ocupación.
Como paradoja a este proceso de pauperización de la población, se
producirá la difusión de las urbanizaciones cerradas en las zonas
interurbanas, de borde y rurales.
A continuación sintetizamos las principales políticas de este período:
*En el marco de la ley 8912/77, aparece la figura de los countries, o
clubes de campo, donde establece normas para su instalación. No obstante,
el dinámico mercado generó subtipologías como los barrios privados,
chacras, y más recientemente puertos o ciudades, en tierra rural o en
zonas de borde urbano. Motivados por los precios más bajos de la tierra,
la excepción de la aplicación del decreto y de la carga impositiva. La
regulación de los countries fue ampliada con el decreto 8404/86, y recién
con el decreto 27/98 fueron regulados los barrios cerrados, para el resto
de la tipología de urbanizaciones cerradas, no existe aún normativa
específica.
*En este período (década de los noventa) se implementó, a nivel nacional,
como salida coyuntural a la problemática de los sectores más vulnerables,
los Programas de regularización: el Plan Arraigo (para las ocupaciones
realizadas en tierras del Estado) y la Ley de Regularización Dominial
(para las ocupaciones de tierra y vivienda de dominio privado). La ley
nacional 24.146/93 se la conoció en la provincia de Buenos Aires como la
ley Pierri. En Campana, dentro de este marco, se regularizaron diversos
asentamientos sin contemplar las desfavorables condiciones del medio. Como
fue el caso del barrio de San Cayetano.
*El estudio denominado: El Conurbano Bonaerense. Relevamiento y Análisis,
CONAMBA, 1995, incluía a Zárate– Campana y, a los partidos que rodean al
último cinturón de la AMBA. En este estudio se planteó un capítulo con el
crecimiento físico de la ciudad, la caracterización del soporte del medio
físico y sus conflictos ambientales.
En la década de los ochenta, la mayoría de los municipios bonaerenses
desarrollaron su plan de ordenamiento territorial que afectó,
exclusivamente, la zona urbana, extra urbana y complementaria, dejando a
la competencia provincial las tierras rurales del partido. Estos planes se
fueron convirtiendo en zonificaciones de los espacios construidos durante
las décadas anteriores, asumiendo simplemente los hechos urbanos ya
consumados.
De esta manera, en la aplicación de la norma se priorizó la zonificación
física y su definición técnica, postergando la función de la planificación
integral del territorio. La responsabilidad primaria del ordenamiento
territorial recae en el nivel municipal.
Cabe aclarar, que si bien Campana cuenta con su código definido por la
ordenanza 1812/84, se promulgaron sucesivas modificaciones, siendo la más
significativa los ajustes propuestos por la ordenanza 3116/95. Por otro
lado, existen varias propuestas y estudios del poder local con miras a la
ordenación territorial realizados con organismos internacionales, con la
Universidad y con ONGs, siendo el más reciente, el Plan Estratégico de
Campana (1999) (4).
Para 1974, la ordenanza municipal Nº 1122 (5) reconoce y sistematiza por
primera vez el crecimiento urbano, tanto para la regularización en la
denominación de los barrios como para la nomenclatura de las calles.
Las principales urbanizaciones cerradas se encuentran cercanas a la
localidad de Los Cardales (partido de Exaltación de La Cruz) sobre el
camino llamado “ruta 4” y sobre las rutas 6 y 9.
Se pudo observar -que al igual que los loteos populares- la mayoría de las
urbanizaciones cerradas del partido de Campana se concretaron antes de la
creación del código de planeamiento urbano (6), el que luego establecería
a esta zona, como área complementaria para el uso extra urbano, según el
decreto ley 8912/77. De esta forma, el código de planeamiento de Campana
recogerá una realidad urbana ya consumada en los años ´60-´70, donde se
realizaron la mayoría de las subdivisiones de las propiedades para la
producción de suelo urbano.
La dinámica del mercado de tierra y sus efectos en la ordenación de la
ciudad
El mercado asume una variedad de formas en la producción de suelo urbano.
Para el período analizado, el mercado de tierras, tiene el papel central
en la actual configuración urbana; a partir del fraccionamiento de la
tierra rural. Por ello, en primer término se reconstruye, entre 1950-2000,
el proceso de subdivisión de la tierra. La etapa más destacada en la
producción de suelo urbano va entre 1949 y 1976 donde alcanzó el 91% del
total de la superficie fraccionada entre 1947-2000, tendencia expansiva
que se detuvo en el año 1977. Para poder dimensionar este proceso, se
propone un relevamiento cuantitativo de la subdivisión de la tierra. Y,
una interpretación de las formas de comercialización y agentes
intervinientes en el proceso.
Sobre el tipo de agente, se observó una escasa participación de empresas o
inmobiliarias en el momento de subdivisión, y aparece una alta proporción
de particulares. No obstante, este relevamiento no explica la modalidad o
modalidades predominantes de la comercialización.
Cabe aclarar, que el análisis abarca los años que van desde 1950 hasta el
2000, pero en el relevamiento de los barrios, se encontraron datos de
subdivisión desde 1947, de allí su inclusión a la base de datos. Entre
1949 y 1976 se fraccionaron 1.800 hectáreas, en números relativos
representa el 91% del total del suelo urbano producido para el período
analizado.
El loteo popular dio lugar a numerosos barrios que fueron regularizados en
su condición dominial, y en su nomenclatura. Aún perdura en la población
la denominación que tuvo en el loteo original, por ejemplo los barrios:
Del Pino, Lubo, La Josefa, Dallera, El Destino, entre otros.
Siguiendo con nuestra descripción sobre la producción de suelo urbano, es
interesante observar que la superficie subdividida fue apropiada por
diferentes sectores sociales y para usos heterogéneos.
Gráfico: Producción
de suelo urbano
Se pueden clasificar en dos grandes grupos, *las tierras incorporadas a la
expansión física de la trama urbana en los barrios periféricos
“dormitorios” para sectores sociales: bajo, medio bajo o medio. Y, *las
zonas destinadas a casas quintas, countries u otro tipo de emprendimiento
para uso recreativo y de residencia secundaria -o permanente, según el
caso- para sectores sociales: medio-alto y alto, cuya población proviene
del Gran Buenos Aires y/o de Campana.
En este proceso de subdivisión de la tierra su pudo observar cinco tipos
de agentes que intervienen en la etapa de subdivisión, el mayor porcentaje
(75%) se refiere a particulares -subdivisiones familiares de la
propiedad-, en menor proporción encontramos empresas urbanizadoras o
inmobiliarias (19%), algunas industrias se convierten en desarrolladores
de viviendas para el personal (3%) e inclusive organismos públicos son
desarrolladores de complejos habitacionales (2%); y otros (1%) como
sindicatos y la asociación adventista.
Como hemos visto, la etapa más dinámica en la subdivisión de la tierra fue
entre 1949-1976, no obstante, la modalidad de comercialización fue
prácticamente homogénea. La operación de la compra del lote se concretaba
a través del boleto de compra-venta y el pago en cuotas (7). En este
período intervinieron, pocos agentes, principalmente: la Asociación de
Martilleros y la Escribanía Unamuno, -y en menor proporción, las
escribanías Bruni y Panebianco- (8).
Las comunicaciones en el medio local permitieron reconstruir el discurso
dominante para ese período, tomado como fuente la “Auténtica Defensa”:
El 17 de mayo de 1978, comienzan a aparecer informaciones sobre el proceso
de regulación del loteo periférico: Antes de construir se deberá informar
a la Municipalidad local.
Paralelamente, los principales actores del negocio inmobiliario intentaban
convencer no sólo al posible comprador de los lotes, sino que procuraban,
además, persuadir a los propietarios para que pusieran en venta sus
terrenos:
En este período, la ciudad tuvo un crecimiento acelerado y con una
insuficiente planificación, esta característica se materializó, por
ejemplo, con el déficit de la vivienda. En la “Auténtica Defensa” del 17
de diciembre de 1982, transcribe parte de una entrevista a Julio Norberto
Carreras, martillero y corredor público de Campana, realizada para el
“Consultor Inmobiliario”. En esta oportunidad señala en primer término el
déficit de la vivienda en Campana, analizando para ello la relación entre
el crecimiento demográfico, el papel de las industrias y el mercado
inmobiliario.
Para fines de la década de los ’70 los barrios nuevos han surgido a lo
largo de la reciente ruta Panamericana, o por la ruta provincial 6,
consolidando la tendencia discontinua de la trama urbana. El caso extremo
es el del loteo del barrio Las Praderas, alejado no sólo del centro urbano
sino además de la ruta Panamericana (a 800 m.).
En los noventa, aparece otro tipo de valorización social del suelo urbano,
la valorización de las zonas rurales, actualmente se la considera, por
diversos agentes, como áreas de reserva para la expansión de la industria
o para la instalación de las urbanizaciones cerradas.
En Campana, para el mercado, ofrecerá, de acuerdo con la accesibilidad
económica y social, y las preferencias sobre el estilo de vida, se
ofrecerán en el mercado diferentes tipos de emprendimientos: countries o
clubes de campo, chacras, barrios cerrados, puerto ecológico. En esta
etapa (9), que comienza a mediados de los ochenta, se consolidará en el
sur del partido de Campana (10).
El mensaje publicitario define perfiles de consumidores provenientes de
sectores sociales medio-alto y alto. Los anuncios y publicidades de estas
urbanizaciones, destacan la oferta natural, lo verde, el aire puro, los
espejos de agua, los cultivos, los bosques, entre los principales
atractivos de vivir con y en la naturaleza, atributos que aparecen
destacados en las imágenes y mensajes escritos de las promociones,
imponiendo en la mercadotecnia de las urbanizaciones una nueva imagen a
partir del geo-marketing (11).
Ocupación y forma de la ciudad
De los procesos espaciales interpretados, podemos sintetizar algunos
rasgos de la ocupación y de las formas urbanas. En cuanto a la población
se evidencia una heterogénea distribución. El censo de población de 1991
informa que el 70% de la población urbana compone la mancha continua, la
que desborda la traza histórica y que es contenida por los principales
accesos: RN 9, acceso al puerto, RN 12. El 30% restante de la población
urbana se distribuye en los barrios “dormitorio”, satélites al núcleo
urbano. La concentración de la población en el casco urbano de Campana es
altísima si se la compara con el peso demográfico de los barrios
periféricos e incluso de los residentes permanentes de las urbanizaciones
cerradas.
Si observamos la actual forma del tejido urbano, el trasvase de la mancha
tomará dos claras direcciones; una, más allá de la ruta Panamericana, al
sur; y la otra, al este, la que tendría como frontera la avenida Larrabure.
En paralelo, se destaca, también, el modo de crecimiento discontinuo a lo
largo de los ejes de circulación como por ejemplo los barrios Las Acacias,
Las Campanas, La Josefa. Los primeros loteos suburbanos (1950) van a
permanecer, mucho tiempo, desocupados; su densificación será lenta. No
obstante, para el mismo período, otros barrios presentan ya un grado de
ocupación importante, tal es el caso de los barrios Lubo y Las Acacias.
Es interesante comentar, que si bien el crecimiento urbano periférico
deriva del loteo, en 1939 (12) , aparecen, tempranamente, otros productos
y argumentos sobre la venta de tierra en Campana que tienden a remplazar
el de la calidad de la tierra para la explotación agrícola, por el de la
proximidad y el de la accesibilidad desde la Capital para quintas de
descanso (13).
Crecimiento y segregación urbana
Entender la segregación urbana actual exige un análisis del crecimiento y
expansión física de la ciudad. En relación con este fenómeno, el período
más dinámico ha sido 1940-1970.
Para representar este avance material de la ciudad se seleccionaron como
variables a la ocupación y la densidad edilicia. En el siguiente mapa se
describen sobre la trama actual del tejido urbano, dos categorías: a) 100%
edificado y c) sin edificación por cada década; con el propósito de
establecer comparaciones temporales entre 1940, 1950, 1960 y 1970 en el
crecimiento y avance de la mancha urbana.
Mapa: Evolución del
crecimiento urbano
De los procesos mencionados de avance de la mancha urbana, sintetizados en
el mapa anterior, podemos observar un lento crecimiento y densificación
que se produce al interior del plano oficial. Por otro lado, la tabla y
los mapas nos señalan la dirección de la mancha urbana. No será hasta la
década de los setenta en que se concrete el 100% edificado al interior de
la Av. R. Balbín y Av. Pte. Perón a tan solo 12 cuadras de la Plaza E.
Costa.
Se considera importante destacar que junto con el proceso de
fraccionamientos de la tierra rural para loteos periféricos destinados al
sector popular, se gestaba, en forma paralela, la densificación urbana.
Estas dos formas estarían en función del grado de valoración, y de la
accesibilidad económica, crediticia y social del potencial destinatario.
Como síntesis, se definen tres tipos de formas de crecimiento y
segregación urbana como partes de un mismo proceso de producción de suelo:
La densificación urbana, esta forma se desarrolló en el perímetro del
casco urbano actual, dentro de los límites del plano oficial de 1889.
Plano que tuvo vigencia, prácticamente, hasta los años ´50 del s. XX. El
tejido y su forma continúa con los lineamientos diseñados en la traza
histórica, no obstante el avance de la mancha urbana absorbió las zonas de
quintas y chacras, hasta hacerlas desparecer en los ´70. Entre los barrios
prototipos de esta modalidad encontramos al barrio Del Pino y Urquiza; y
desde la gestión de la industria a los barrios Dalmine Viejo y Nuevo.
La expansión de los barrios “dormitorio” y consolidación de la periferia
de la ciudad, entre 1950-1980. Esta forma urbana seguirá como organizador
de la mancha, los principales ejes de acceso a la ciudad, para esta
modalidad, los ejemplos abundan: La Josefa, Lubo, Ariel del Plata, San
Felipe, etc. En este mismo momento, se produce la subdivisión para casas
quintas, sobre todo en las zonas rurales y de tambo como es el caso de Las
Lomadas (1947), primeros antecedentes de las urbanizaciones cerradas.
En esta forma, la heterogeneidad es el principal rasgo; encontramos
diversidad en las características sociales y en las condiciones
ambientales de la población, los que componen un complejo mosaico urbano.
La expresión de las urbanizaciones cerradas en zonas extra urbanas y
rurales. Estas formas toman auge a partir de los años ´80. En realidad,
entran a la comercialización a través de empresas urbanizadoras locales o
metropolitanas, desplazando las actividades tradicionales del área como la
tambera y más recientemente, la hortícola.
En estas formas, encontramos una variedad de tipologías de emprendimientos
que se adaptan a varios submercados de las urbanizaciones cerradas. Cabe
destacar que esta modalidad en Campana se inserta como parte de una unidad
funcional más amplia que abarca el corredor norte del AMBA. Área que fue
el epicentro del “estilo country”, un nuevo estilo de comunidad que
funciona hacia “adentro”.
La ciudad y la cuestión ambiental
Siguiendo con el análisis, la capacidad socioeconómica se destaca como la
principal variable para comprender la segregación urbana, dado que ésta
determinó el acceso al suelo urbano. Los 19.854.640 m2 de tierra rural,
chacra o quinta que fueron incorporados no contaron con infraestructura
básica como agua potable, cloacas, o pavimento, gas natural, entre los
principales. Sólo en los casos de los barrios Ariel del Plata y Siderca se
planificó el abastecimiento de los servicios urbanos indispensables. La
ausencia de servicios, ha sido característica para casi la totalidad de
los barrios periféricos.
Por otro lado, de la tierra incorporada, no toda tenía aptitudes para la
instalación urbana, de esta manera, la altimetría se convierte en una
variable física a considerar en la segregación urbana-ambiental.
Los llanos inundables de los valles de los ríos y arroyos son todos
aquellos terrenos ubicados entre el nivel del Río Paraná y la cota de 5,00
del Instituto Geográfico Militar (IGM). La altimetría de estas zonas se
corresponde con las áreas topográficamente más bajas del partido que
sufren con frecuencia inundaciones. En esta zona se instaló el Bo. San
Cayetano, y el Bo. San Felipe, en este último se procedió al relleno en el
momento del loteo, aunque no abarcó toda la superficie que posteriormente
ocupó. La anegabilidad puede producirse por otros motivos como el caso del
Bo. Las Campanas, en realidad la zona no es baja, la inundación en el
barrio se produce por la desarticulación entre los desagües pluviales y la
pendiente, dado que el escurrimiento es interrumpido por la Panamericana.
Otro aspecto central de las condiciones ambientales y la segregación
urbana, es el tema del abastecimiento de agua. Las aguas subterráneas de
Campana se concentran en dos acuíferos: el freático o Pampeano y el
acuífero profundo o Puelche. El primero se caracteriza por su fácil
accesibilidad y baja salinidad, sin embargo, este acuífero se contaminó
por la presencia de aguas servidas y efluentes industriales. Esto implicó
que para la obtención de agua potable se recurriera al Puelche con
perforaciones que oscilan entre 45 y 80 m.
Paradójicamente, donde “sobra” el agua, por inundaciones frecuentes, es
donde se encuentra la mayor dificultad para la obtención del agua potable,
nuevamente, San Cayetano se convierte en ejemplo. Esta población se
abastece de agua por camiones cisternas que el Municipio provee para el
consumo diario de los vecinos. La población no cuenta con pozos
domiciliarios dado el altísimo costo de las perforaciones.
La siguiente tabla describe las condiciones ambientales relacionadas con
la capacidad de oferta y alcance social de infraestructura de los
servicios principales.
Infraestructura y servicios básicos de Campana
|
INFRAESTRUCURA/SERVICIO para la POBLACIÓN URBANA
|
COBERTURA DEL SERVICIO (%) |
PRESTADOR |
|
Pavimento urbano |
55 |
Municipalidad |
|
Red de Gas Natural |
60 |
Gas Ban S.A. |
|
Red de Agua Corriente |
93 |
Aguas de Campana S.A. |
|
Desagües cloacales |
47 |
Aguas de Campana S.A. |
|
Alumbrado Público |
97 |
Municipalidad |
|
Electricidad |
99 |
Eden S.A. |
Fuente: Fundes, Municipalidad de
Campana, Siderca (1999) (14)
Los porcentajes se refieren al total de la población
servida, si bien los valores son relativamente satisfactorios, existe una
marcada segregación en su distribución. Un interesante ejemplo es el
pavimento urbano. El pavimento urbano muestra su mayor déficit en los
barrios periféricos, casi el 83% de las cuadras se encuentran sin
pavimento, siendo el caso más grave, el barrio Las Praderas, Otamendi,
Albizola, entre los principales.
En el caso de Las Praderas, se hace crítica su situación por que además,
se encuentra a más de 800 m. de la Panamericana. Mientras que en el casco
céntrico sólo el 19% de las cuadras no posee pavimento. Los barrios
periféricos, en su mayoría, tienen diferentes condiciones de criticidad
social, urbana y ambiental.
Estas diferentes condiciones proporcionan elementos al Municipio para
proponer una clasificación de criticidad, la que consta de tres niveles:
Alto, Medio y Bajo.
Nivel alto: sectores de población con viviendas precarias y con carencia
total de infraestructura de servicios básicos. Alcanza a un total de 3.500
habitantes. Tienen riesgos de anegabilidad y mala accesibilidad. Existen
grupos con escasas posibilidades de reinserción y con demandas para
servicios sociales. Los barrios que encontramos en este nivel son: San
Cayetano, Santa Lucía, San Luciano, Las Tablitas, Las Talitas, Las
Praderas, parte de San Felipe y El Destino.
Nivel medio: sectores de población con viviendas semiprecarias, sobre
terrenos propios con problemas de hacinamiento, carencia de instalaciones
como desagües cloacales y sin pavimento. Tiene una población estimada de
7.000 habitantes. La pobreza, el desempleo y las problemáticas sociales
caracterizan a estos grupos. Algunos de estos barrios cuentan con redes
sociales de contención. Los barrios que encontramos en este nivel son:
parte de San Felipe, parte de Villanueva y El Destino, parte de Las
Acacias, parte de La Josefa, parte de Lubo, Albizola, San Jacinto, y
Otamendi.
Nivel medio - bajo: Estas viviendas tienen alguna deficiencia en las
instalaciones, y les falta alguna infraestructura como desagües cloacales
y pavimento. Tienen una población de 8.000 habitantes. Los grupos sociales
son casos que combinan hogares empobrecidos, desempleo, y caída del
ingreso. Utilizan y demandan programas sociales. Los barrios que
encontramos en este nivel son: Parte de Villanueva, parte de las Acacias,
9 de julio, Dallera, Romano, Las Campanas, parte de la Josefa y parte de
Lubo.
Los datos del Censo de 1991 revelan que el 28.2% de la población de
Campana habita en viviendas deficitarias, incluyendo las casas de tipo B.
Según los datos mas recientes de la Provincia de Buenos Aires, para 1995
existía un déficit de 4.364 unidades habitacionales que afectaba,
aproximadamente, a unas 17.000 personas. Si tomamos a la población en
condiciones de criticidad presentados en el mapa social, alcanzan a 18.500
habitantes (1998), lo que representa el 22,6% de la población total del
partido
Conclusiones: Campana y los conflictos ambientales urbanos
Según lo visto, el mercado de suelo urbano y las políticas públicas
recientes han consolidado tres áreas con una marcada segregación urbana y
ambiental. Estas zonas homogéneas se pueden identificar y localizar en el
mapa urbano de Campana, las que se caracterizan por tener una población
con:
* insuficiente infraestructura y condiciones críticas, localizadas en los
barrios periféricos,
* los servicios básicos urbanos y condiciones ambientales aptas,
localizada en el casco urbano –salvo en las zonas bajas-; y
* todos los servicios básicos, más seguridad, -entre otros adicionales-, y
optimas condiciones ambientales. Las urbanizaciones cerradas se localizan
y concentran en el sur del partido de Campana.
Campana ha expresado materialmente en la ciudad -en la escala local- las
diferentes políticas e instrumentos urbanos de regulación del mercado del
suelo, según el momento histórico. No obstante, éstas aparecen, una vez,
consumado el auge industrial, y la extensión definitiva del tejido urbano.
La forma actual de la ciudad presenta dos modos de crecimiento a imagen
del fenómeno producido en la AMBA: un modo continuo a partir del núcleo
urbano; y un modo discontinuo lineal, a lo largo de los ejes viales.
Como síntesis podemos destacar que el actual proceso de diferenciación
ambiental del espacio urbano local comienza centralmente desde los ´50,
con el auge industrial. Momento en que se incrementa la subdivisión de la
tierra, aunque, según el momento histórico, con marcadas diferencias en
cuanto al funcionamiento del mercado de tierra, el que podemos
caracterizar:
Hasta los años ´70, las políticas sobre la producción del suelo urbano
ejercieron las mínimas regulaciones y restricciones. Las tierras que se
fueron incorporando a la ciudad de Campana, carecían de la mínima
infraestructura, y en algunos casos, en zonas con alto riesgo de
inundación.
Siguiendo la propuesta del mapa de anegabilidad y zonas de riesgo de
inundación confeccionada por el Municipio (15) se puede clasificar a los
barrios y zonas aledañas en: *Zona de riesgo alto: sector noroeste de la
planta urbana, los terrenos del ferrocarril, las zonas de los Arroyos de
la Cruz y del Potrero, los sectores bajos del valle del Río Luján. *Zonas
de riesgo medio – alto: los barrios Río Luján y Santa Lucía, el sector
oeste del barrio San Felipe. El caso de San Cayetano es excluido debido a
la reciente obra de infraestructura que funciona para contener la
inundación. *Zona de riesgo medio: el límite norte de la ciudad.
La comercialización del suelo urbano estaba destinada prácticamente, al
consumidor solvente. En los sectores menos favorecidos, las condiciones
fueron establecidas por unos pocos agentes privados, que determinaban el
precio promedio del lote. Fueron escasos los créditos bancarios o
hipotecarios destinados a la ampliación más equitativa de la propiedad.
En Campana, durante el período 1950-2000, fue, insuficientemente regulada
tanto la producción como la comercialización del suelo. Se evidencia una
correlación positiva entre la producción del suelo urbano y los procesos
macro económicos, en especial, con la industria local.
En los ´80 cambia la dinámica del mercado guiado por nuevas preferencias y
sectores sociales, en el marco de la globalización económica y las
transformaciones territoriales, se intensifica la segregación urbana.
El crecimiento periférico de Campana de las décadas ´50-´80 se caracterizó
por los loteos “salteados” dejando, en la mayoría de los casos,
propiedades intermedias como reserva de valor de la tierra; y con ello,
extendiendo físicamente el crecimiento físico de la ciudad.
En los ´90 se consolidó una nueva modalidad en el mercado de tierra, las
urbanizaciones cerradas. En este proceso se valorizaron e incorporaron las
áreas rurales e inclusive se introdujeron zonas marginales, inundables,
como fue el caso del proyecto Puerto Ecológico.
La ocupación del suelo urbano, se caracteriza por una muy baja densidad en
las zonas periféricas. La conversión de la tierra rural a urbana se
realizó sin la infraestructura necesaria en los barrios periféricos, estas
condiciones aun perduran total o parcialmente. Hoy estos barrios cuentan
con una baja densidad, en muchos casos no superan los 25 hab./ha., este
hecho ha incrementando sustancialmente los costos de urbanización.
Los agentes privados, en el período analizado, han manifestado diferentes
lógicas respecto al momento de ofertar y comercializar sus tierras. No
obstante, siempre estuvieron guiados por la lógica del mayor beneficio sin
prever los posibles efectos negativos en las condiciones sociales y
ambientales de la nueva ciudad.
Bibliografía
a. Libros y tesis:
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Notas:
1 Cabe aclarar, que en el presente trabajo se utiliza el término AMBA como
sinónimo de Gran Buenos Aires. Al respecto, se considera oportuno precisar
el término a través de las siguientes propuestas:
a) La obra de P. Pirez (1994) Buenos Aires Metropolitana. Política y
Gestión de la ciudad, define: “la ciudad metropolitana de Buenos Aires es
el resultado de un largo proceso de configuración urbana que comienza en
la que podemos llamar ciudad histórica de Buenos Aires. Esta, que fuera
fundada dos veces (1536 y 1580) y declarada Capital Federal en 1880 (…)
Junto a esta ciudad original se consolidó una realidad urbana diferente,
conformada por la conurbación de 19 municipios de la provincia de Buenos
Aires” (1994, 12) En este clásico trabajo, se definió a la “ciudad
metropolitana de Buenos Aires” como la unidad compuesta por la actual
Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los 19 partidos del conurbano
bonaerense.
b) Para el año 2000, C. Vapñarsky (2000, pp. 1-4) realizó una publicación
donde sintetizó en términos técnicos el alcance de la expresión “Gran
Buenos Aires”. “Aglomeración Gran Buenos Aires” como “Gran Buenos Aires”
fueron determinados como sinónimos; definió su área con veintiséis
municipios (Ciudad Autónoma de Buenos Aires y veinticinco partidos de la
provincia de Buenos Aires). El mismo autor, señala que se ha difundido,
inclusive en documentos oficiales, la expresión “Gran Buenos Aires”
restringiendo su denotación a la porción periférica de la Aglomeración.
Además, explica que en la práctica académica universal se utiliza el
adjetivo de “Gran”, antepuesto al nombre propio de una ciudad, para
designar una unidad espacial que incluye a ésa, la llamada técnicamente
“ciudad central”.
c) Más recientemente, en N. Clichevsky (2002, 50) encontraremos que define
al Área Metropolitana de Buenos Aries (AMBA) como la “ciudad
metropolitana”. Además, aclara que los municipios (o partidos) que
integran el AMBA están distribuidos en tres categorías: a) aquellos cuya
superficie integra totalmente el aglomerado (Avellaneda, Gral. San Martín,
José C. Paz, San Miguel, Malvinas Argentinas, Lanús, Lomas de Zamora,
Morón, Ituzaingó, Hurlingham, Quilmes, San Isidro, Tres de Febrero y
Vicente López); b) aquellos cuya superficie lo integra parcialmente (Almte.
Brown, Berazategui, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, La
Matanza, Merlo, San Fernando y Tigre); y c) se conforma con aquellos
partidos no comprendidos en la definición tradicional del AMBA, y cuya
superficie integra parcialmente este aglomerado (Cañuelas, Escobar,
General Rodríguez, La Plata, Marcos Paz y San Vicente)
2. Sobre las atribuciones municipales en Argentina, H. Herzer y P. Pirez
(1993) sintetizan los principales rasgos que se plasman en las cartas
municipales y en las leyes orgánicas para el país. Al municipio, le
compete formalmente: encargarse del urbanismo, higiene, salubridad y
moralidad; recreo, deporte, esparcimiento y espectáculos públicos;
educación y cultura; preservación del patrimonio histórico y
arquitectónico local. Aprueba el presupuesto, establece tasas y tarifas,
recauda, contrae empréstitos y gestiona judicialmente el cobro de rentas
municipales. Presta servicios públicos por sí o por concesiones. Coopera
con la provincia o con la nación en asistencia social, salud, preservación
del medio ambiente. Toma iniciativas legislativas en materia de
planificación, ordenanzas y reglamentos, entre las principales. En: Herzer,
H. y P. Pirez (1993) La gestión urbana en ciudades intermedias de América
Latina CNUAH HABITAT, pp. 15
3. “En este sentido, Buenos Aires ha sido y sigue siendo objeto de una
serie de megaemprendimientos que involucran tanto al centro como a la
periferia urbana, y que al decir de Gorelick (1999, pp. 22-24) implican la
culminación de un ciclo –centrado fundamentalmente en la intervención del
Estado- y el inicio de “una verdadera ´urbanización´ del capital privado”,
al mismo tiempo que una crisis del espacio público”. Lacarrieu, M. y G.
Thuillier “Las urbanizaciones privadas en Buenos Aires y su
significación”, en: Perfiles Latinoamericanos. Revista de la sede
Académica de México de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales,
Año 10, núm. 19, diciembre de 2001.
4. De las entrevistas realizadas a funcionarios, especialistas, entre los
principales, comentan sobre la realización de estudios por ejemplo en el
marco del Conhabit, estudio de doctorado en la temática urbana, estudios
con la FADU – UBA, de los cuales no se encuentra en los espacios públicos
los informes, en el mejor de los casos se encontraron algunos capítulos
inconexos en la biblioteca del municipio, o en manos de particulares. El
caso del Plan Estratégico, afortunadamente, ha sido diferente, por que los
resultados fueron publicados por la Fundación Fundes y el Municipio de
Campana.
5. Esta ordenanza establece la denominación de los barrios y la
nomenclatura de las calles. En este sentido, reconoce parte integrante del
Barrio Villanueva a los denominados Rizzo, Guerrero, Los Paraísos, Reserva
Sur, Los Aromos, Deri. Del Barrio Lubo a los barrios denominados,
Namuncurá y don Manuel Cabrera.
6. Ordenanzas modificatorias del código de planeamiento urbano de Campana
(1812/84):
Normas complementarias al código, 8-1984
Ampliación de redes de gas, 12-85
Requisitos sobre los locales bailables, 10-86
Realización de un conjunto habitacional de viviendas unifamiliares, 3-1987
Salubridad e higiene, 11-88
Tipología edilicia, 7-89
Establecimiento comercial, 9-91
Modificación del límite del barrio Siderca, 10-92
Radicación de feria comercial, 12-93
Requisito para refinerías, 10-94
Habilitación de canteras de tosca, 7-95
Delimitación de la zona industrial I1, 8-95
Construcción de ramal ferroviario, 12-96
Plantación y cuidado de especies arbóreas, 1-97
Creación de plazas públicas, 6-98
7. El proceso de comercialización fue construido exclusivamente a través
de entrevistas a profundidad de algunos viejos vecinos o ex empleados dado
que las inmobiliarias de la época ya no existen. Por otro lado, el diario
local, sirvió para identificar los principales agentes y modalidad en la
comercialización.
8. En la década de los ochenta, una vez finalizado el proceso de
subdivisión, las inmobiliarias son las principales comercializadoras como
muestran las publicidades de los diarios consultados, siendo las
siguientes: Costa Propiedades, Unamuno Propiedades, Inmobiliaria Catardi
S.R.L., Inmobiliaria Paraná, Abadie Propiedades, Crajevich & Melillo
Inmobiliaria, Organización Dallera y Asociados, y la Asociación de
Martilleros de Campana.
9. El caso particular de las urbanizaciones cerradas de Campana fue
analizado y publicados algunos de los resultados en varios artículos
(1998, 2000 y 2002)
10. Estos emprendimientos constituyeron un boom en el mercado de suelo,
con la aparición del capital internacional y de grupos nacionales como
promotores de proyectos urbanísticos en la AMBA y proyectándose en las
zonas rurales cercanas y accesibles.
11. Sobre la mercantilización y comercialización de los atributos
ambientales se trabajó el caso de la difusión de las urbanizaciones
cerradas en el AMBA y se tomó como estudio paradigmático de los conflictos
sociales, el caso del Puerto Ecológico, en el partido de Campana. Los
resultados de esta investigación fueron publicados en « La liquidation du
patrimoine, ou la rentabilité du temps qui passe », en colaboración con
Cyria Emelianoff En: Les Annales recherche urbaine 2002, Ce qui demeure,
Nº 92, septembre 2002, Paris, pp 49-58
12. Información obtenida de Ch. Leibbrandt, op.cit.
13. Esta oferta se basa en el desarrollo de la ruta nacional N° 9, y la
extensión de los servicios de autobuses de la línea Chevallier que une a
Buenos Aires, Campana y Zárate. Primeros antecedentes espaciales de la
valorización social de las áreas rurales para uso recreativo y como
residencia secundaria, de lo que luego, bajo la forma de urbanizaciones
cerradas se consolidarían en los ´90.
14. Ibid, pp.23
15. Para consultar el mapa, véase Plan de Desarrollo Estratégico de
Campana, (1999) Fundes – Municipalidad de Campana – Siderca, Campana,
pp.63
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